???? Quién es la mujer a la que acusan de conspirar y estar detrás de la rebelión policial en Mendoza

Hay resquemor en la policía de Mendoza. Mucho. Se manifiesta en puntuales protestas por magros salarios y erráticas condiciones de trabajo. Los últimos días no han sido pródigos respecto de las quejas de los uniformados. Miles y miles de mensajes se propagaron por Whatsapp, multiplicando su pesar. Su mera difusión provocó el tan temido “efecto …

Hay resquemor en la policía de Mendoza. Mucho. Se manifiesta en puntuales protestas por magros salarios y erráticas condiciones de trabajo.

Los últimos días no han sido pródigos respecto de las quejas de los uniformados. Miles y miles de mensajes se propagaron por Whatsapp, multiplicando su pesar.

Su mera difusión provocó el tan temido “efecto contagio”, que envalentonó a tantos otros policías y penitenciarios, quienes se sumaron al reclamo.

El Gobierno de Mendoza se mostró sorprendido en un principio. De hecho, no vio venir la movida. Pero pronto se mostró escéptico. ¿Y si todo se trató de una movida política, enmascarada en nobles reclamos?

Quién tiró la primera piedra fue Omar Alcalde, titular de la siempre cuestionada Asociación Mutual del Personal Policial (AMUPPOL), quien emitió un duro comunicado titulado “El maldito Partido Verde”.

El documento chicanea a la fuerza presidida por Mario Vadillo: “Hay gente que está trabajando para el Partido Verde que pretende ganarse el voto de policías y penitenciarios”.

Aunque no lo dijo con todas las letras, Alcalde se refirió en su comunicado a una mujer llamada Liliana Noemí Cortez, que se presenta en redes sociales como parte de la “Unión de Trabajadores y Familiares de la FF.SS de Mendoza”.

La prueba que encontró el titular de Amuppol para sostener su teoría fueron una serie de fotografías en las cuales puede verse a Cortez junto a José Luis Ramón y Vadillo. Ciertamente se trata de imágenes añejas, de cuando ambos eran parte del mismo equipo (ver al pie).

Como sea, ello encendió las alarmas del cornejismo, que creyó encontrar una conspiración en ciernes, motorizada por la referida mujer.

Aportó a las suspicacias oficiales la aparición de una serie de desinformaciones que buscaron instalar situaciones falsas. Golpes incipientes y medidas ad hoc. Pura ficción.

“Al final todo era una movida política del Partido Verde”, susurró a los oídos del Ejecutivo provincial un ostentoso comisario que buscó infiltrarse en los grupos rebeldes desde un primer momento.

Su convencimiento es total: “Usan a la policía como botín electoral, y los policías son unos pelotudos. Ojo yo soy policía”, aclaró el uniformado, ya jubilado.

E insistió en acusar a Cortez: “Ella es la que arma los videos e incita a los policías a hacer huelga”.

Desde el Partido Verde se dividen entre la risa y la bronca. No pueden creer la bola de nieve que se ha armado al paso de los días. Entienden que subestimaron el tema y se les fue de las manos.

Juran que nada tienen que ver con la acusación que se busca instalar y enfurecen contra Alcalde. “Amuppol, la financiera de los policías, más que ocuparse de mejorar las condiciones laborales, solo les importa verlos empobrecidos para otorgarles créditos usureros“, acusó Emanuel Fugazzotto, factótum del Partido Verde, intentando llevar la discusión a otro nivel.

Será bien complejo, porque la discusión pasa por otro lado ahora mismo. Y las sospechas recaen sobre esa fuerza. La novela recién empieza.

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