Puntuales errores y peligrosos espejismos: las cinco conclusiones que dejaron las elecciones en la CABA
Las elecciones de este domingo en la Ciudad de Buenos Aires dejaron algunas pistas respecto de cómo se irá configurando el mapa político de cara a los comicios de octubre. Lo primero que hay que decir es obvio: está claro que la ola libertaria se ha convertido en una tendencia irreversible. Al menos por ahora. …
Las elecciones de este domingo en la Ciudad de Buenos Aires dejaron algunas pistas respecto de cómo se irá configurando el mapa político de cara a los comicios de octubre.
Lo primero que hay que decir es obvio: está claro que la ola libertaria se ha convertido en una tendencia irreversible. Al menos por ahora.
En segundo lugar, debe mencionarse que fue un gran error político por parte de Jorge Macri el haber desdoblado y adelantado los comicios en la Capital Federal.
Lo tercero que debe admitirse es que Horacio Rodríguez Larreta logró erosionar en más de 8 puntos a la candidata del PRO, Silvia Lospennato. Hizo el daño que pretendía hacer. Y logró coronar como legislador porteño.
Su poder de deterioro fue subestimado por el macrismo y es parte de las erráticas decisiones que viene tomando Mauricio Macri, al menos desde mediados de 2023, cuando optó por abrir una grieta entre Larreta y Patricia Bullrich. Luego terminó por apoyar a Milei en lugar de su propia candidata.
En sentido inversamente proporcional a lo ocurrido con Larreta, Ramiro Marra resultó severamente derrotado. No logró llegar siquiera al 3% necesario para “mojar” en la Legislatura. Su política de “no confrontación” con LLA fue más que una mala estrategia, fue un completo fracaso.
En cuarto lugar, hay que mencionar que la mayoría de las encuestas fracasaron. Una vez más. El 80% de las mediciones daban como ganador a Leandro Santoro. Hubo incluso hubo un par de ellas que ponían a Lospennato como segunda en preferencias.
Quinto “facto”: las elecciones registraron una participación del 56% del padrón, lo que representa el nivel más bajo desde 1997, según datos oficiales del Instituto de Gestión Electoral (IGE).
El promedio histórico de concurrencia en elecciones generales suele superar el 70%. En 2019, por ejemplo, votó el 79,8% del padrón y en 2023 el 76,7%.
Frente a todo lo dicho, a partir de ahora se abren una serie de interrogantes. El más importante: ¿El PRO está muerto y sepultado como juran los libertarios?
Por ahora, es imposible saberlo. Sí bien es cierto que ha quedado severamente dañado, no está todo dicho aún. El kirchnerismo lo ha demostrado en 2019, cuando lo habían dado por fenecido.
Finalmente, habría que recomendarle a LLA que repase lo ocurrido con Macri en 2017, cuando ganó ampliamente las Legislativas y dos años más tarde cayó ante Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
Ergo, la victoria de hoy debe celebrarse, sí, pero 2027 aún queda bastante lejos y todavía es difuso.