Ofrecieron una recompensa de más de 6 millones de pesos para dar con el paradero de anciano que desapareció en Mendoza

Por el caso hay un hombre detenido, que fue la última persona que mantuvo un contacto con la víctima.

A tres meses de la desaparición de José Teodoro Massó, el anciano que parece haberse evaporado en el Gran Mendoza a comienzos de marzo, las autoridades policiales y judiciales intensifican la búsqueda. 

Recientemente, el Ministerio de Seguridad ofreció una recompensa de $6.250.000 "para quien aporte datos suficientes que permitan dar con el paradero de José Teodoro Massó", de 83 años de edad.

El hombre, fuertemente buscado por la Policía de Mendoza, tiene una altura de 1,65 metros, posee un peso de unos 75 kilogramos, y se destaca por su calvicie "en la parte superior de la cabeza, con canas en los costados y ojos claros", agregaron las fuentes.

"El pago de la recompensa ofrecida estará supeditado a la calidad de los datos aportados y a la efectiva localización de la persona buscada, circunstancia que deberá ser certificada por la autoridad fiscal y/o judicial interviniente", añadieron.

 En caso de tener algún dato sobre su paradero, solicitaron comunicarse a la Dirección de Investigaciones al 0-800-222-7627/ (0261) 385-7138, o a la Unidad Fiscal de Homicidios y Violencia Institucional al (0261) 348-7844 / 348-7845 / 348-7846 o al correo electrónico meufihomic1c1@jus.mendoza.gov.ar.

El hombre, de 83 años de edad, fue visto con vida por última vez el pasado 9 de marzo en un café de calle Amigorena, en la Ciudad de Mendoza. En aquel entonces, según hicieron saber fuentes oficiales, Massó se reunió con un hombre identificado como Gonzalo Damián González.

Tras ese encuentro, ambos subieron a un Chevrolet Corsa de Massó y se fueron el local comercial. A partir de allí, todo es un misterio.

Con el correr de las horas, la Justicia ordenó la detención de González, que poco después fue imputado por homicidio simple.

A los pocos días, los sabuesos lograron dar con el vehículo de Massó, el cual había sido introducido en un taller mecánico de calles San Martín y Besares, en Luján de Cuyo.

Los investigadores que tomaron conocimiento del hallazgo del rodado, entrevistaron al propietario del lugar, quien no dudó en señalar que fue González el que le llevó el vehículo con la intención de que le retire el equipo de gas que posee.

La pesquisa continuó y se llevaron a cabo diferentes medidas, ninguna que permita esclarecer que fue lo ocurrido con Massó, un jubilado al que parece haberselo tragado la tierra. 

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