Alerta minería: crece la ola de estafados con empleos falsos en San Juan y Salta
La fiebre del oro y el cobre en la provincia de San Juan ha cruzado la frontera, pero no siempre de la mejor manera. En los últimos meses, el Ministerio de Minería de esa provincia y diversos medios portales de noticias y radios locales han encendido las alarmas ante una proliferación de ofertas laborales apócrifas. …
La fiebre del oro y el cobre en la provincia de San Juan ha cruzado la frontera, pero no siempre de la mejor manera. En los últimos meses, el Ministerio de Minería de esa provincia y diversos medios portales de noticias y radios locales han encendido las alarmas ante una proliferación de ofertas laborales apócrifas.
Algunas de los damnificados han sido desprevenidos trabajadores mendocinos, quienes atraídos por los salarios competitivos de la minería, han sido víctimas de estas tramas delictivas. Estas organizaciones operan principalmente a través de redes sociales y grupos de WhatsApp, utilizando nombres de grandes proyectos para dar credibilidad al fraude.
El “cuento del tío” versión minera
El modus operandi es sistemático y cruel. Los estafadores publican avisos donde solicitan conductores, operarios o personal de limpieza para yacimientos de renombre. Sin embargo, para “asegurar el puesto” o “agilizar el examen psicofísico”, exigen a los postulantes transferencias de dinero que oscilan entre los $50.000 y $150.000.
Se han reportado casos de mendocinos que viajaron hasta la Terminal de Ómnibus de San Juan, esperando un transporte de empresa que jamás llegó. El engaño se completa con el uso ilícito de logos de compañías reales, lo que dificulta la detección inmediata del fraude por parte de quienes buscan una oportunidad genuina en la minería.
Las empresas mineras también son víctimas
Es fundamental aclarar que las empresas citadas en estas estafas son víctimas de la usurpación de su identidad corporativa. Entre los nombres más utilizados por los delincuentes para captar víctimas se encuentran:
Proyecto Josemaría: Se han detectado avisos falsos que piden depósitos para uniformes y capacitaciones de seguridad. Veladero (Barrick/Shandong Gold): Los estafadores suelen enviar correos electrónicos con dominios genéricos (como @gmail.com) simulando ser de recursos humanos. Hualilán: Un proyecto con alta visibilidad que también ha sido blanco de estas campañas de desinformación laboral.Desde la Cámara Minera de San Juan informaron que ninguna empresa del sector solicita pagos previos bajo ningún concepto. El proceso de selección en la minería profesional es riguroso y gratuito para el trabajador.
Cómo detectar una oferta laboral falsa
Para evitar que más familias pierdan sus ahorros, las fuentes oficiales de San Juan han difundido una serie de señales de alerta. Si estás buscando insertarte en la minería, prestá atención a los siguientes puntos antes de enviar datos personales o dinero:
Pagos anticipados: Si piden dinero para exámenes médicos, cursos, uniformes o trámites, es una estafa. Las empresas mineras cubren todos estos costos. Correos electrónicos sospechosos: Las empresas serias no usan cuentas gratuitas (Gmail, Outlook). Siempre utilizan dominios corporativos (ejemplo: contacto@nombreempresa.com). Entrevistas informales: Un proceso en la minería suele incluir entrevistas técnicas y presenciales, no se cierra únicamente por un chat de WhatsApp. Sueldos irreales: Si la oferta promete beneficios excesivamente superiores a los de convenio por tareas simples, hay que dudar de su veracidad.Canales oficiales para buscar empleo
La mejor herramienta contra el fraude es la información. El Gobierno de San Juan recomienda canalizar las búsquedas a través de la Dirección de Empleo de la Ciudad de San Juan o mediante las páginas web oficiales de las operadoras mineras.
Las autoridades de esa provincia advirtieron que ante cualquier sospecha, los trabajadores pueden realizar consultas en la Secretaría de Seguridad de San Juan o denunciar el perfil en las plataformas digitales. Los funcionarios del área enfatizan que la minería es un potente motor de desarrollo, pero la prevención es la única forma de garantizar que ese progreso llegue a manos honestas sin pasar por el filtro de la delincuencia.
San Juan no es el única provincia donde se han presentado estos casos. Y esto debe poner en alerta a Mendoza, donde la minería empieza a despertar junto con las promesas de empleo de calidad y bien remunerados.
En un operativo coordinado por el Cuerpo de Investigaciones Fiscales de Salta, la ingeniera Valeria Páez fue capturada en esa provincia junto a su pareja.
El origen del expediente se remonta al pasado 27 de febrero. Aquella denuncia inicial funcionó como el primer eslabón de una cadena que hoy suma más de 30 testimonios de personas damnificadas, quienes coinciden en haber sido contactadas bajo la falsa promesa de obtener un puesto en la minería.
Según ha publicado el sitio Telesol Diario, las pesquisas judiciales revelaron que Páez se posicionaba ante sus víctimas como una experta técnica con acceso a grandes proyectos. No obstante, al profundizar en sus antecedentes, los investigadores constataron que la mujer no poseía las titulaciones académicas que exhibía para validar su jerarquía en el mercado laboral.
Marcas “fantasma”
Para sostener el engaño, la sospechosa y su círculo íntimo diseñaron una estructura de empresas “fantasma” que carecían de cualquier registro impositivo o legal. Entre las firmas utilizadas para canalizar las estafas figuran Baez Mamani Group, Rimay Group S.R.L. y Consultora Bomblin.
A través de estos sellos apócrifos, se emitían documentos con apariencia oficial que simulaban procesos de contratación legítimos, otorgando una sensación de seguridad a los profesionales interesados.
La estrategia de captación apuntaba a un amplio abanico de perfiles, desde ingenieros y topógrafos hasta operarios de base. A todos ellos se les aseguraba una pronta incorporación a las obras de minería, aunque la oferta escondía un requisito excluyente: el desembolso previo de dinero.
Bajo la excusa de cubrir aranceles por gestiones de legajo y exámenes psicofísicos -informaron los peritos-, los postulantes entregaban sumas que la organización embolsaba de inmediato. Sin embargo, las evaluaciones nunca se concretaban y las vacantes prometidas resultaban ser inexistentes, dejando a los trabajadores con una pérdida económica y la frustración de un empleo que jamás llegó.