Mendoza regula el cannabis medicinal y el cáñamo industrial con nuevas resoluciones
El Gobierno de Mendoza dio un paso fundamental para establecer un marco de desarrollo responsable, seguro y competitivo para la producción de cannabis medicinal y cáñamo industrial. Mediante la puesta en funcionamiento de la primera etapa del marco reglamentario de la Ley 9617, la provincia ha emitido dos resoluciones clave que buscan establecer reglas claras, …
El Gobierno de Mendoza dio un paso fundamental para establecer un marco de desarrollo responsable, seguro y competitivo para la producción de cannabis medicinal y cáñamo industrial.
Mediante la puesta en funcionamiento de la primera etapa del marco reglamentario de la Ley 9617, la provincia ha emitido dos resoluciones clave que buscan establecer reglas claras, fortalecer la trazabilidad de los productos y asegurar el cumplimiento de los más altos estándares de calidad, posicionando a Mendoza con una mirada moderna orientada al crecimiento económico y tecnológico.
Una de las resoluciones crea el Régimen de Adecuación Simplificada, diseñado específicamente para proyectos que ya cuentan con autorizaciones nacionales (otorgadas por el INASE o bajo la Ley 27.350). Este régimen permite que dichos proyectos se integren al sistema provincial de manera fluida, sin interrumpir sus actividades.
Para ello, se exige la presentación de un Plan de Adecuación y un Plan de Cultivo, se establecen controles permanentes y se otorga el Certificado de Adecuación para es garantizar la continuidad productiva y la seguridad sanitaria mientras los desarrollos se alinean a las normas provinciales.
La segunda resolución se enfoca en la regulación de los Permisos Provinciales de Cáñamo Industrial. Esta medida crea un sistema específico para las actividades de cultivo, procesamiento y transporte, el cual está armonizado con la normativa nacional de la ARICCAME. El sistema exige permisos agrícolas e industriales, e incorpora un Plan de Cultivo obligatorio para todos los proyectos que deseen operar en la provincia.
Un aspecto central de esta reglamentación es la implementación del Sistema Provincial de Identificación Genética (SPIG-BCP), una herramienta es fundamental para la trazabilidad total del material vegetal.
La normativa también fija requisitos estrictos de origen genético, establece la obligatoriedad de las guías de transporte para el movimiento del material y dispone la realización de auditorías periódicas.
Los proyectos con licencias nacionales para cáñamo también están obligados a adecuarse a este esquema provincial.