Los canales de Mendoza y su peligrosa promoción a curanderos, brujos y otros chantas
Victoria Perrotta jura que es medium. También asegura poder liberar “alma cuerpo y mente”. Y se dice experta en terapias cuánticas. Su caso es idéntico al de tantos chantas que pululan por allí. Nada nuevo bajo el sol. Salvo por un detalle: en las últimas horas fue invitada de lujo en Canal 7 de Mendoza, …
Victoria Perrotta jura que es medium. También asegura poder liberar “alma cuerpo y mente”. Y se dice experta en terapias cuánticas. Su caso es idéntico al de tantos chantas que pululan por allí. Nada nuevo bajo el sol.
Salvo por un detalle: en las últimas horas fue invitada de lujo en Canal 7 de Mendoza, donde habló sobre sus ineficaces tratamientos pseudocientíficos. Presumiblemente a cambio de dinero.
No es el único caso: Canal 9 Televida llevó de invitada a una mujer que habla sobre los beneficios para la salud de la ingesta de “caldo de huesos”.
Más allá de que la ciencia refuta a estos personajes, es peligroso que los grandes medios le den prensa a personas que lucran con la necesidad ajena. En muchos casos infringiendo la ley. Porque aseguran poder curar, lo cual viola el artículo 208 del Código Penal.
La norma reprime con prisión de quince días a un año al que “sin título ni autorización para el ejercicio de un arte de curar o excediendo los límites de su autorización, anunciare, prescribiere, administrare o aplicare habitualmente medicamentos, aguas, electricidad, hipnotismo o cualquier medio destinado al tratamiento de las enfermedades de las personas, aun a título gratuito”.
Dicho sea de paso, debe recordarse —una vez más— que no existen tratamientos mágicos de ningún tipo a la hora de curar. El método científico es el único refugio para combatir cualquier tipo de pandemia. Con sus tiempos y protocolos, ensayo y error de por medio.
Hay miles de complejidades, fases de experimentación y demás cuando se trabaja bajo los cánones de al ciencia. Todo el resto, es pura pseudociencia.
Este tipo de cuestiones son una buena excusa para volver a plantear un serio debate dentro del seno de la sociedad que ponga blanco sobre negro respecto del abuso de la credulidad pública por parte de presuntos especialistas de cartón.
Ya hay demasiados fraudes pululando por ahí como para agregar otro más. El paciente desesperado recurre a remedios que no funcionan. Y deja millonadas de dinero cada año creyendo que se curará gracias a estos. Ello jamás ocurre. Jamás.
Este periodista ofrece desde hace 30 años 10 mil dólares a quien demuestre poderes paranormales, entre los cuales se pueden contar los poderes de curación. Nadie jamás ha ganado ese premio. Ni tampoco lo hará, porque la magia no cura, es apenas ilusión.
Quien diga lo contrario debe demostrarlo. Así de simple. Al igual que hace el método científico, que es —tal cual detalló el gran Mario Bunge— un cuerpo de ideas que puede caracterizarse como conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable y por consiguiente falible. Todo lo demás es embuste. Puro y duro.