La misteriosa historia y desaparición de Jacobo Grinberg, creador de la “Teoría Sintérgica”
La historia de Jacobo Grinberg bien podría ser una película de ciencia ficción, sin embargo, su caso es real y sigue generando conmoción, sospechas y cientos de teorías a 30 años de su desaparición. Dispuesto a desafiar la ciencia y cruzar sus límites hasta la magia, Grinberg fue una piedra en el zapato para la comunidad …
La historia de Jacobo Grinberg bien podría ser una película de ciencia ficción, sin embargo, su caso es real y sigue generando conmoción, sospechas y cientos de teorías a 30 años de su desaparición. Dispuesto a desafiar la ciencia y cruzar sus límites hasta la magia, Grinberg fue una piedra en el zapato para la comunidad científica a la que acusaba de charlatana y carente de rigor científico.
Una de sus teorías más importantes fue la teoría sintérgica, a través de la cual intenta responder la pregunta de la creación de la experiencia por parte del ser humano. Más allá de su vasta formación académica y universitaria, sus estudios vinculados al chamanismo, la conciencia, la parapsicología, las disciplinas orientales, la meditación y la telepatía han sido motivo de desacreditación para Jacobo Grinberg.
Magia, ciencia, conspiraciones y una historia única: conozcamos un poco más sobre Jacobo Grinberg.
Primeros años
Jacobo Grinberg-Zylberbaum nació en la Ciudad de México un 12 de diciembre de 1946 en el seno de una familia judía. Desde chico se interesó por los fenómenos mentales y desde los doce años se avocó a investigarlos y estudiarlos en profundidad a raíz de una desgracia familiar: un tumor cerebral maligno había causado la muerte de su madre.
Formación y estudios
La primera carrera universitaria realizada por Grinberg fue psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Su curiosidad por entender más sobre el funcionamiento de cerebro y la mente lo llevaron a Nueva York donde comenzó a estudiar psicofisiología en el Instituto de Investigación Cerebral (Brain Research Institute) en 1970. Fue allí donde se doctoró gracias a una investigación realizada donde abordaba los efectos electrofisiológicos de los estímulos geométricos en el cerebro humano.
Retorno a México
Con su doctorado y un puñado de libros en su haber, Grinberg retornó a su país natal para continuar desarrollando sus teorías e investigaciones. Primero fundó el laboratorio de psicofisiología en la Universidad Anáhuac y, a finales de los 70, hizo lo propio en la UNAM.
Financiado por la propia UNAM y también por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), en 1987 fundó el INPEC: Instituto Nacional Para el Estudio de la Conciencia.
De la ciencia al chamanismo
Una de las principales críticas por parte de la comunidad científica hacia Grinberg estuvo vinculada a su intento de relacionar el campo empírico y científico con lo esotérico, mágico y, acusan, irreal del chamanismo.
En su búsqueda por conocer la percepción que tenemos del tiempo y del espacio, a través de sus investigaciones sentó algunas bases científicas para estudiar la telepatía junta a otras actividades esotéricas.
Bárbara Guerrero era popularmente conocida en México como Pachita y su reputación era difundida a lo largo y a lo ancho del país y más allá de las fronteras también. Cuando los caminos de Grinberg y Pachita se cruzaron y ya nada fue igual para el investigador. La popularidad de Pachita se sustentaba en la capacidad para realizar cirugías psíquicas junto a otros procedimientos de curación donde alegaba que esta era posible gracias a la posesión que tomaba de su cuerpo el espíritu conocido como “Hermanito”.
Las prácticas realizadas por Pachita ponían en jaque al conocimiento científico y despertaron el interés por completo de Grinberg, motivo por el cual decidió acercarse a realizar sus estudios. Lejos del escepticismo de sus colegas, Grinberg dejó de lado cualquier prejuicio dejándose llevar por lo que sus sentidos le indicaban: “Yo soy un científico, yo tengo un laboratorio, yo estudio la fisiología cerebral. Me invitaron a conocer a esta mujer Pachita y a ver sus operaciones. Lo que yo vi ahí, contradecía todo principio y todo conocimiento que yo tenía acerca de la realidad”, reconocería posteriormente sobre su encuentro.
Una de las cosas que más llamó la atención de Grinberg fue la capacidad de Pachita para curar a un paciente que tenía un problema pulmonar extrayendo los pulmones enfermos e insertando unos sanos simplemente utilizando sus manos y un cuchillo de monte. De su experiencia con Pachita se desprendió, por un lado, un replanteo como científico de cuál es el límite de la capacidad humana ya que, por lo visto, esta era inabarcable y continua y, por el otro, una de sus principales teorías: la teoría sintérgica.
La teoría sintérgica
Los encuentros con Pachita dieron pie a una de las principales teorías desarrolladas por Grinberg donde expone que la realidad que conocemos como seres humanos es apenas un holograma, es decir, una construcción mental colectiva, pero de la cual no sólo somos espectadores, sino que podemos ser participantes activos y alterar, de esa manera, el tiempo y el espacio. Así, la experiencia del ser humano surge a partir de tres procesos de interacción:
El primero surge de la interacción entre elementos neurales que son capaces de crear un campo energético complejo al cual Grinberg denomina “campo neuronal”. Cuando el campo neuronal se pone en contacto con la estructura energética del espacio se produce la segunda interacción creando un patrón de interferencia denominada estructura energética de la experiencia. El tercer proceso es el más misterioso ya que implica la existencia de una focalización energética, denominada factor de direccionalidad, que se da a través de la interacción entre la estructura energética de la experiencia y un procesador central.Según Grinberg, los seres vivos capaces de sentir o de experimentar pueden atravesar cualquiera de estos tres procesos, aunque los niveles de experiencias estarán limitados a la complejidad de su campo neuronal y, a su vez, a la complejidad del cerebro del cual surge el campo.
Desaparición
Con más de 50 libros publicados pese a la deslegitimación de sus pares científicos, Grinberg era ampliamente reconocido en el ambiente cuando el 8 de diciembre de 1994 desapareció y ya nunca más se supo de él. Al no existir ni cadáver ni pruebas, las teorías y conspiraciones sobre su desaparición son múltiples.
Su ausencia no fue alertada inmediatamente por su familia dado que era común que realizara viajes imprevistos o pasara días sin contestar el teléfono, a tal punto que para el 12 de diciembre tenían preparada una fiesta sorpresa a la que, claro, nunca asistió.
Una de las teorías involucra a su esposa María Teresa a la que, según amigos, Grinberg habría tenido algunos problemas y hasta le tenía miedo. Su posterior huida tras cobrar cheques y sacar elementos de la casa que compartían alimentan esta teoría, aunque no hay comprobación alguna.
Un trabajador de un laboratorio ubicado en el estado de Colorado, Estados Unidos, afirmó haber visto del doctor y su esposa siendo escoltados por el FBI, aunque esto nunca logró demostrarse. La desaparición también de sus computadoras personales foguea la teoría del asesinato por parte de alguna organización gubernamental que intentaba silenciarlo.
Atento a su teoría, muchos sostienen que, quizás, Grinberg se habría desmaterializado por completo hasta convertirse en un holograma más. Cierto es que, aunque hace más de 30 años que no se sabe lo ocurrido con Grinberg, sus teorías e investigaciones siguen despertando curiosidad y desdibujando los límites entre lo real y lo mental, entre la ciencia y la magia.