La Justicia boliviana declaró en rebeldía a Evo Morales y ordenó su captura por supuesta trata de personas
La Justicia de Bolivia declaró este lunes en rebeldía al expresidente Evo Morales y ordenó su captura luego de que no se presentara a la audiencia inicial del juicio oral en el que está acusado por presunta trata agravada de personas. La causa, que se tramita en el departamento de Tarija, investiga la supuesta relación …
La Justicia de Bolivia declaró este lunes en rebeldía al expresidente Evo Morales y ordenó su captura luego de que no se presentara a la audiencia inicial del juicio oral en el que está acusado por presunta trata agravada de personas.
La causa, que se tramita en el departamento de Tarija, investiga la supuesta relación del exmandatario con una adolescente durante el período en que ejercía la presidencia y con quien habría tenido una hija. El caso generó fuerte impacto político y judicial en Bolivia, especialmente porque Morales no negó públicamente la relación, aunque sí rechaza las acusaciones penales.
Tras la ausencia del líder del Movimiento al Socialismo (MAS) y de su equipo legal en la audiencia encabezada por el juez Carlos Oblitas, el tribunal dispuso la declaratoria de rebeldía, una medida que incluye orden de captura, arraigo migratorio y restricciones judiciales adicionales.
El fiscal departamental de Tarija, José Mogro, aseguró que el Ministerio Público reunió más de 170 pruebas contra Morales para sostener la acusación por trata agravada de personas. Según explicó, la investigación avanzó con una “base sólida” de elementos probatorios.
Desde la defensa del expresidente denunciaron una supuesta persecución política. El abogado Wilfredo Chávez sostuvo que existieron irregularidades en las notificaciones judiciales y afirmó que el proceso busca desviar la atención de la crisis política y económica que atraviesa el país. En la misma línea, el letrado Nelson Cox acusó al sistema judicial de actuar de manera parcializada contra el exmandatario.
Actualmente, Morales permanece en la región cocalera del Chapare, uno de sus principales bastiones políticos y sindicales, mientras la causa continúa avanzando en los tribunales bolivianos.