La Guaymallén de Marcos Calvente: entre la protesta de los municipales y la anarquía de los concejales
Marcos Calvente no la tiene nada fácil. En pleno año electoral, enfrenta varios frentes, desde lo político y desde lo administrativo. Respecto de esto último, el mandatario mendocino viene sufriendo la queja de los empleados municipales, disconformes por sus salarios y rechazando el aumento ofrecido por el Ejecutivo comunal. De hecho, este mismo viernes hubo …
Marcos Calvente no la tiene nada fácil. En pleno año electoral, enfrenta varios frentes, desde lo político y desde lo administrativo.
Respecto de esto último, el mandatario mendocino viene sufriendo la queja de los empleados municipales, disconformes por sus salarios y rechazando el aumento ofrecido por el Ejecutivo comunal.
De hecho, este mismo viernes hubo un intento de “toma” del cuarto piso por parte de los trabajadores, justo donde funciona la oficina del intendente. Lo propio ocurrió en la explanada de la municipalidad.
No se trata de una cuestión nueva ni novedosa: viene de arrastre desde hace meses, según pudo saber Diario Mendoza Today.
A ello se suma el episodio de Miqueas Burgoa, quien fue multado en casi dos millones de pesos en General Alvear por conducir con 1.20 gramos de alcohol en sangre, durante la madrugada del pasado 10 de mayo.
Lo sucedido provocó la furia de propios y ajenos. Pero ello no alcanzó para que el edil decidiera dar un paso al costado.
“Quedarme en el cargo es lo que pretendo, no considero renunciar porque la ciudadanía es la que me votó para representarlos de la manera que lo estoy haciendo en el Concejo Deliberante”, dijo en las últimas horas.
La situación golpea fuerte a Calvente, no sólo porque el concejal es de su mismo signo político, sino porque él mismo le pidió que defeccionara de su banca. ¿Maneja a su propia tropa el intendente o, como dicen quienes lo conocen, los ediles hacen lo que les viene en gana?
No es el único problema que enfrenta el mandatario: aseguran que Pablo Álvarez Donati, hijo de la directora de Desarrollo Social, Silvia Donati, se hizo entregar una casa en un barrio de Buena Nueva. Un detalle no menor: el joven fue secretario de Gobierno de Guaymallén.