La fisura del PRO y el discurso larretista benefician a otros espacios: quién gobernará el distrito porteño

El PRO viene sufriendo una serie de reveses que quedaron expuestos públicamente, en algunos casos por decisión propia, en otros por la aparición de un tercero que evidencia la falta de unidad del partido creado por el ex presidente Mauricio Macri. “Ni siquiera había que comprarlos, estaban regalados”, sostuvo el armador bonaerense de La Libertad …

Nicolás Sanz

El PRO viene sufriendo una serie de reveses que quedaron expuestos públicamente, en algunos casos por decisión propia, en otros por la aparición de un tercero que evidencia la falta de unidad del partido creado por el ex presidente Mauricio Macri.

“Ni siquiera había que comprarlos, estaban regalados”, sostuvo el armador bonaerense de La Libertad Avanza Sebastián Pareja en relación a los dirigentes del PRO que se pasaron a las filas del oficialismo nacional.

No fueron pocos los que, después de haber estado detrás de Macri, pasaron a despotricarlo alagando la gestión del presidente Javier Milei, tales los casos de Patricia Bullrich y Diego Valenzuela, quien quedó al descubierto en una maniobra escandalosa por la contratación de empresas luego de enfrentarse al ex presidente.

En donde más se asoma esa fisura partidaria interna es en la Ciudad de Buenos Aires, el distrito que vio nacer al PRO, fortalecerse, corromperse, y luego estancarse. Allí, con el portazo de Horacio Rodríguez Larreta, comenzaron a “salir los trapitos al sol”.

Jorge Macri, un tipo que llegó con mala imagen desde Vicente López pero encumbrado detrás de la imagen de su primo, empezó la gestión con el pie izquierdo. De hecho, los tres primeros meses estuvo desaparecido. “¿Dónde está el jefe de Gobierno?”, preguntaban unos cuantos durante los primeros meses del 2024.

Hoy pretende hacer de su administración una epopeya, diferenciándose de su predecesor, otro que quedó enchastrado por diversos escándalos y negociados realizados frente a la gestión de la Ciudad de Buenos Aires.

El PRO, en tanto, se despega del ex jefe de Gobierno porteño, y este se desliga del PRO. Es una cuestión recíproca. Desde el oficialismo porteño no quieren quedar enganchados de los desaguisados de Rodríguez Larreta, y este último no quiere tener nada que ver con la gestión de su sucesor.

Quien salió al cruce fue la jefa de campaña del PRO, María Eugenia Vidal, cuyas palabras resultan relevantes teniendo en cuenta que era íntima amiga de Rodríguez Larreta, por lo que reveló, más de una vez, estar “decepcionada” por las declaraciones y decisiones del hoy candidato a legislador.

“Acá hay un equipo, el mismo que lo acompañó a él y a Mauricio porque somos un equipo y ese equipo no puede creer sus declaraciones”, destacó la ex gobernadora bonaerense en declaraciones radiales.

“Trabajamos todo para que sea un gran jefe de Gobierno como lo estamos haciendo con Jorge (Macri) y, lo digo con decepción, que una persona deje un espacio se vaya y diga ciertas cosas, me genere tristeza. Es inentendible, no entiendo por qué eligió ese camino”, añadió la diputada nacional.

En medio del fuego cruzado, Jorge Macri salió con declaraciones lesivas para Rodríguez Larreta, al sostener: “No creo que la Ciudad esté más sucia que cuando se fue Rodríguez Larreta. A él en el último año se le fugaron presos 24 veces. A mí en el primero 23, o sea, es un problema que ya venía desde antes. Larreta quiere que al PRO le vaya mal en la Ciudad“.

Otra que lanzó un fuerte dardo contra el ex alcalde porteño fue la candidata del PRO Silvia Lospennato, quien sostuvo que “le importa poco ser legislador” porque “está compitiendo para las elecciones del 2027”.

Lo cierto es que todo este ida y vuelta favorece a los candidatos Manuel Adorni, de La Libertad Avanza, y Leandro Santoro, de Es Ahora Buenos Aires. Es algo que parecen no querer ver, ni desde el PRO ni desde el Movimiento al Desarrollo que lidera Rodríguez Larreta.

Por otro lado, el camino tomado por el precandidato presidencial se vuelve sinuoso y solitario. Ya perdió una gran parte de la base de apoyo, salvo por puntuales dirigentes políticos como Guadalupe Tagliaferri o Emmanuel Ferrario.

Si bien su ingreso a la Legislatura está más que confirmado, el apoyo electoral se vio fuertemente golpeado por las decisiones que estuvo tomando en el último año y medio luego de perder la interna como precandidato a presidente frente a la hoy ministra de Seguridad Nacional Patricia Bullrich.

Ello, en caso de que Lospennato esté en lo cierto, desatará un conflicto a la hora de postularse como candidato a jefe de Gobierno porteño en el 2027. La base electoral con la que contaba ya no es la misma y los fieles seguidores del PRO votarán al que consiga la venia del partido y, sobre todo, de Mauricio Macri.

A su vez, demostrará una nueva división entre los votantes que perjudicará indudablemente al PRO en terreno capitalino dándole lugar, tras cinco mandatos seguidos, a otros espacios de gobernar la Ciudad de Buenos Aires.

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