La carne impulsa la inflación de marzo y el aumento acumulado duplicó al índice general
El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que el Gobierno nacional esperaba una aceleración en los precios debido al fuerte impacto de las tarifas y el valor de la carne. Según datos suministrados por el Centro Argentino de Datos y relevados por la Agencia Noticias Argentinas, el rubro cárnico acumuló un alza del 68,6% en …
El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que el Gobierno nacional esperaba una aceleración en los precios debido al fuerte impacto de las tarifas y el valor de la carne.
Según datos suministrados por el Centro Argentino de Datos y relevados por la Agencia Noticias Argentinas, el rubro cárnico acumuló un alza del 68,6% en los últimos doce meses. Esta cifra resultó alarmante para las autoridades, ya que duplicó la inflación general del mismo periodo, la cual se situó en un 33,1%, marcando una brecha significativa en el costo de la canasta básica.
Con el cierre del primer trimestre, el costo de vida en el país alcanzó un incremento cercano al 9%, una cifra que dejó al presupuesto nacional al borde del límite anual del 10% previsto originalmente. El IPC de marzo se ubicó nuevamente en la zona del 3%, sin mostrar las señales de desaceleración que el Ejecutivo pretendía para este periodo.
Los informes de consultoras privadas coincidieron en que, además de los alimentos, la presión alcista estuvo fogoneada por los ajustes en combustibles, la educación —que subió un 5,5%— y las cuotas de las prepagas.
El fenómeno inflacionario del último mes afectó con mayor dureza a los sectores de ingresos medios y bajos, ya que las subas más pronunciadas se dieron en los denominados “cortes populares”. La picada común encabezó el ranking de aumentos con un salto del 20,4%, seguida por la carnaza común con un 17,7% y la falda con un 13,4%. Por el contrario, los cortes de mayor valor, como el lomo o el matambre, registraron los ajustes más moderados del mercado, situándose por debajo del promedio general del rubro.
Asimismo, el relevamiento estadístico detectó una notable disparidad de precios según el canal de comercialización. En las carnicerías de barrio, los valores treparon un 12,2% mensual, alcanzando un incremento interanual del 73,5%. En contrapartida, las grandes cadenas de supermercados aplicaron aumentos menores, del orden del 7,1% en el mes, consolidándose como la opción relativamente más económica para los consumidores frente a la dispersión de precios que domina el escenario actual.
Finalmente, el encarecimiento del costo de vida se reflejó también en el transporte público y otros bienes de consumo durables.