Julián Álvarez y Paredes: las dos dudas que desvela a Scaloni antes del Mundial
El delantero del Atlético Madrid y el mediocampista siguen siendo interrogantes físicos a días del debut de la Selección Argentina ante Argelia.
La concentración de la Selección Argentina en Estados Unidos tiene un termómetro que no para de agitar las alarmas: el estado físico de Julián Álvarez. El delantero del Atlético Madrid llegó a la previa del Mundial con molestias en uno de sus tobillos, producto de una temporada agotadora con el Colchonero, y desde entonces trabaja bajo un plan de recuperación personalizado. Llegó a someterse a tratamiento con plasma rico en plaquetas para acelerar la reparación tisular y los resultados son alentadores, aunque todavía no hubo confirmación de su presencia en el amistoso ante Islandia.
La buena noticia es que desde el cuerpo médico de la AFA aseguran que "no corre riesgo su participación en el Mundial". El objetivo es llegar en condiciones al debut del 16 de junio ante Argelia en Kansas City, aunque el ritmo competitivo que acumule en estos días previos será clave para saber de cuánto Julián se puede disponer Scaloni desde el arranque.
Paredes, el otro que preocupa
Leandro Paredes es otra de las fichas en rojo del cuerpo técnico. El mediocampista arrastra un desgarro leve y trabajó diferenciado durante toda la semana previa al amistoso ante Honduras, al que no llegó. Su situación está más complicada que la de Álvarez: la posibilidad de que pueda estar para el debut mundialista es incierta y mucho dependerá de la evolución en los próximos días.
A la lista se suman Nahuel Molina y Gonzalo Montiel, los laterales derechos que también siguen en recuperación. Por ese motivo, Scaloni llevó a Nicolás Capaldo y Agustín Giay como opciones de recambio para esa posición, aunque ninguno de los dos está en la lista definitiva del Mundial. El margen de error es mínimo: la Argentina debuta en nueve días y necesita a sus mejores futbolistas en condiciones.
Scaloni, entre la gestión y la confianza
El DT campeón del mundo mostró una calma llamativa en sus apariciones públicas. "La conclusión es que el equipo está. Nuestra identidad está intacta", fue su mensaje luego del triunfo ante Honduras. Scaloni entiende que el amistoso ante Islandia servirá para terminar de darle rodaje a quienes menos minutos tuvieron y también para evaluar el estado real de los jugadores entre algodones.
El técnico dejó además una reflexión de cara al desafío que se viene: "El Mundial lo va a ganar la selección que sepa sufrir, defenderse en los momentos clave y tenga una cuota de suerte". Con ese horizonte, la prioridad es llegar a la cita mundialista con los jugadores más determinantes al 100 por ciento. El reloj corre y cada día de entrenamiento cuenta.