Interna peronista en Mendoza: la última carta de Fernández Sagasti para lograr la unidad
El peronismo mendocino cierra el año bajo una tensión interna que derivó en una fractura abierta, donde la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti pasó de la búsqueda de consensos para unir a todo el peronismo provincial a una estrategia de alineación por presión. El momento bisagra se produjo con la consolidación de “Fuerza Patria” (ex …
El peronismo mendocino cierra el año bajo una tensión interna que derivó en una fractura abierta, donde la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti pasó de la búsqueda de consensos para unir a todo el peronismo provincial a una estrategia de alineación por presión.
El momento bisagra se produjo con la consolidación de “Fuerza Patria” (ex “Manso Frente”), una plataforma electoral que el kirchnerismo duro constituyó por fuera de la estructura oficial del Partido Justicialista para competir en las elecciones municipales de febrero de 2026.
Esta maniobra no es solo una división administrativa, sino el núcleo de una táctica de vaciamiento y extorsión política. Al inscribir a Fuerza Patria como su herramienta electoral propia, Fernández Sagasti envió un mensaje contundente al PJ.
Se trata de que la marca peronista no es suficiente para retener (y eventualmente extender) el poder territorial sin el núcleo duro que responde a la ex presidenta Cristina Kirchner.
La estrategia de presión quedó expuesta explícitamente: o el peronismo mendocino se alinea bajo una oposición férrea al gobierno de Alfredo Cornejo o enfrentará una dispersión de votos que garantizaría la derrota en bastiones históricos.
Según pudo saber Diario Mendoza Today, la tensión escaló hasta el punto de que los intendentes que controlan la estructura orgánica del PJ analizan expulsiones masivas para aquellos dirigentes que decidan jugar por fuera del sello oficial bajo el ala de Sagasti.
Sin embargo, la senadora apuesta a que el costo de la división sea tan alto para los jefes comunales que terminen cediendo ante la necesidad de unidad para sobrevivir políticamente.
En tal contexto, el lema “Nada sin Cristina” funciona como una tenaza. Por un lado, deslegitima al PJ que busca acuerdos con el oficialismo provincial en temas puntuales, y por el otro, se queda con la exclusividad de la identidad opositora más pura.
En otras palabras, esta interna a cielo abierto redefine las reglas del juego político en Mendoza de cara al 2026. La conformación de este nuevo frente busca demostrar que el kirchnerismo posee el poder de veto sobre cualquier aspiración del peronismo local.
Al quebrar la unidad oficial, Sagasti fuerza a los intendentes a tomar una decisión entre radicalizar su discurso para retener a la base militante o arriesgarse a una irrelevancia electoral donde el peronismo juegue dividido, una realidad que la propia senadora ya había advertido.
En última instancia, la estrategia de presión busca que el PJ se reordene por decantación ante la imposibilidad de sostener una estructura competitiva sin el aval del kirchnerismo puro.