Inseguridad, abandono estatal y hartazgo: vecinos de Godoy Cruz y Las Heras evalúan cortar calles
Mendoza, al igual que el país, pareciera haberse convertido en una olla a presión. A la elevada temperatura en cuanto al clima social, hay que agregarle que el Gobierno provincial se ve envuelto en medio de un proceso en el que no se observa una válvula de escape que le permita remover el calor para …
Mendoza, al igual que el país, pareciera haberse convertido en una olla a presión. A la elevada temperatura en cuanto al clima social, hay que agregarle que el Gobierno provincial se ve envuelto en medio de un proceso en el que no se observa una válvula de escape que le permita remover el calor para zafar de esta encrucijada.
En el marco de una asfixiante crisis económica, el malestar por la falta de seguridad en las calles de Mendoza va en aumento y los propios vecinos son los que se envalentonan y amenazan con ganar la calle para darle mayor visibilidad a la inacción de la policía y del Estado.
De hecho, por estas horas, vecinos del distrito La Cieneguita analizan cortar la transitada Bolougne Sur Mer o movilizarse hacia las afueras del Ministerio de Seguridad, con el objetivo de ser escuchados de una buena vez por todas para que se le ponga fin a un descontrol insostenible en las barriadas del sector. Asaltos, arrebatos, peleas y hasta detonaciones de arma de fuego a cualquier hora del día tienen a maltraer a los lugareños.
Una situación similar ocurre en el barrio Bancario de Godoy Cruz, otro punto en el que los delincuentes se mueven como en sus casas y aterran a diario a quienes circulan por la zona. En este caso, los lugareños también analizan efectuar un contundente reclamo en las calles ante la falta de respuestas.
Si bien en ambos casos, tanto los vecinos de Godoy Cruz como los de Las Heras han mantenido reuniones con autoridades policiales del sector y de los respectivos municipios, las soluciones no llegan.
El tiempo apremia, este cóctel explosivo no aguantará mucho más y la situación demanda responsabilidad y acción. Es hora de que la política actúe, salga del microclima y deje de lado las agendas sectoriales que poco le importan al ciudadano de a pie.