India endurece el acceso de los jóvenes a las redes sociales
El Gobierno de la India analiza implementar restricciones por edad para el acceso a redes sociales, según anunció el ministro de Tecnología, Ashwini Vaishnaw, en el marco de la Cumbre sobre el Impacto de la Inteligencia Artificial. Según reportó RFI, Vaishnaw indicó: “Esto es algo que actualmente han adoptado muchos países: la regulación basada en la edad” y …
Según reportó RFI, Vaishnaw indicó: “Esto es algo que actualmente han adoptado muchos países: la regulación basada en la edad” y dijo que el país mantiene conversaciones sobre deepfakes para definir “la forma correcta de abordar esto”.
En diciembre de 2025, Australia implementó una normativa que obliga a plataformas como TikTok, YouTube y Snapchat a borrar las cuentas de adolescentes.
Recientemente el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció que analiza prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años para que no caigan en un mundo de “pornografía” y “violencia”.
Vaishnaw también pidió por una supervisión más estricta del contenido en línea. “Necesitamos una regulación mucho más estricta sobre los deepfakes”, dijo.
“Creo que es un problema que crece día a día. Y ciertamente existe la necesidad de proteger a nuestros hijos, de proteger a nuestra sociedad de estos daños”, añadió.
Días atrás, India endureció las normas que regulan la inteligencia artificial. Ahora exige a las plataformas de redes sociales que etiqueten claramente el contenido de IA y que lo eliminen en un plazo de tres horas cuando se les solicite porque quebrantan la ley.
Una regulación más estricta en el país más poblado del mundo incrementa la presión sobre los gigantes de las redes sociales, sometidos al escrutinio público por la utilización de la inteligencia artificial, sobre todo para la difusión de desinformación e imágenes sexualizadas de menores.
Sin embargo, grupos de defensa de los derechos humanos estiman que existe el riesgo de erosionar la libertad de expresión y apuntan a India de silenciar a activistas y opositores. El gobierno del primer ministro nacionalista Narendra Modi lo niega enfáticamente.