Gustavo Cairo, diputado provincial de LLA: “Cuando se unen, las fuerzas de la clase media son invencibles”
Gustavo Cairo conversa con Mendoza Today en un break de su viaje en auto desde Mendoza a Buenos Aires, donde tiene previsto participar de la ceremonia de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación. Lo espera un largo viaje, pero lo vive con entusiasmo. Sentado en una estación de servicio de la …
Raúl Pedone
Gustavo Cairo conversa con Mendoza Today en un break de su viaje en auto desde Mendoza a Buenos Aires, donde tiene previsto participar de la ceremonia de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación. Lo espera un largo viaje, pero lo vive con entusiasmo. Sentado en una estación de servicio de la Ruta 7, poco antes de llegar a Villa Mercedes, en estas horas comparte con Javier Milei y su equipo de gobierno la satisfacción por el avance de las trabajosas y ansiadas leyes de reforma laboral, la baja de la imputabilidad de menores, la ley de glaciares y el acuerdo comercial con Estados Unidos, entre otras decisiones.
Cairo es diputado provincial de La Libertad Avanza, partido político al que se afilió luego de abandonar el frente electoral La Unión Mendocina (que integraba junto a Omar De Marchi). Antes había tenido protagonismo como encumbrado dirigente del PRO local, en las épocas doradas de Mauricio Macri. Abogado, oriundo de San Martín, más allá de su itinerario político, siempre se ha definido como un “liberal” admirador de la Generación del ’80 (con Julio A. Roca como “abanderado”). Y asegura que ésa es su esencia.
—¿Qué espera del discurso del Presidente? ¿Estará más envalentonado o más conciliador?
—Bueno, hay mucha expectativa por el tono y el contenido de su mensaje. Sin dudas, estamos en un momento bisagra de la Argentina y me entudiasma estar allí para presenciarlo.
—No es lo único que hará en Buenos Aires, ¿cierto?
—No, el lunes asistiré a un acto en el Círculo Militar. Allí se lanzará un documental sobre Argentino del Valle Larrabure, el ingeniero militar secuestrado por el ERP en 1974. Estuvo un año en cautiverio y lo terminaron matando porque no quiso entregarles la fórmula para fabricar bombas. Resistió como un héroe en una celda de dos por dos hasta que su cuerpo fue arrojado en una acequia en Rosario.
—Es el trabajo audiovisual que ya se presentó en Mendoza.
—Sí, le hicimos un reconocimiento postmórtem en la Legislatura. Vino su hijo y fue muy emocionante. Me confesó que era la primera vez que reconocían a su padre en cincuenta años. A raíz de eso se gestó este documental. Nosotros lo declaramos de interés en la Cámara de Diputados de Mendoza, al igual que la Legislatura de Tucumán. Ahora viajo para hacer la entrega formal de estos reconocimientos a los productores.
—¿No tiene temor de quedar del lado de los represores?
—Miré, escribí una nota sobre el caos previo al golpe de 1976. Se olvida que antes de la dictadura hubo secuestros sistemáticos, como el del cónsul de Estados Unidos en Córdoba o de empresarios importantes. En Mendoza secuestraron a figuras como Gargantini, Reig y Pulenta. Todo ese caos provocó el golpe. Necesitamos “memoria completa” para crecer. Como decía Pepe Mujica (ex presidente, integrante del movimiento Tupamaros y preso político de Uruguay), hay que tener la sabiduría de admitir que se equivocaron al intentar tomar el poder por las armas, desatando demonios que no pudieron controlar.
—¿Esto no implica atenuar los crímenes de la dictadura militar, que ya están probados?
—Por supuesto que no. Hubo excesos y crímenes condenables. Pero es un proceso complejo. El mismo (Raúl) Alfonsín dijo en una entrevista en España que la cifra no era de 30.000 desaparecidos, sino cercana a los 10.000, y que era necesario luchar contra la guerrilla. Además, la vía judicial fue obturada por el propio terrorismo en 1974, cuando disolvieron la Cámara Federal que había condenado a más de cien terroristas y mataron a uno de los jueces. No es una historia simple, hay que analizarla en toda su complejidad.
—Se lo escucha y se lo ve cada vez más cercano al pensamiento y la obra del Gobierno nacional.
—Mi vínculo directo es con (el diputado nacional y ex ministro de Defensa) Luis Petri, quien tiene una relación estrechísima con el Presidente. Yo armé el bloque de La Libertad Avanza en la Legislatura de Mendoza hace tiempo y he dado la cara por el espacio. Ahora entrarán más legisladores y comenzará otra etapa, pero hasta aquí me tocó representar al sector en la provincia.
—Hubo rumores que lo posicionaban como sucesor de Petri en el Ministerio de Defensa. ¿Qué hubo de cierto?
—Fue solo un rumor. No sé de dónde surgió, pero tomó volumen e incluso salió en diarios nacionales. Nunca estuvo en mis planes ni en los de Luis. Lo lógico era que ese lugar lo ocupara alguien más allegado a las Fuerzas Armadas. Recuerdo que pasé toda una mañana desmintiendo la noticia, incluso perdí un avión por eso.
—Usted ha mencionado que el espacio de La Libertad Avanza Mendoza ha sido hasta ahora algo “cerrado”. ¿Cómo ve la construcción partidaria a futuro en la provincia?
—Hasta hoy el espacio ha sido endogámico y expulsivo. Ha costado incluso afiliar a figuras destacadas como el propio Petri o (el también diputado nacional de LLA y ex PRO) Álvaro Martínez. Esa actitud debe cambiar para integrar a dirigentes valiosos. En Mendoza, el liderazgo lo tiene Luis Petri. Es el dirigente mejor posicionado en las encuestas desde hace años. Es una lástima que por egoísmos se pretenda cercenar un crecimiento que es natural y que se nota en el afecto espontáneo de la gente.
—¿Cómo quedó su relación con Omar De Marchi, después de su llegada a La Libertad Avanza?
—Con Omar estuvimos muy cerca. Es un amigo. Todo su sector, salvo Álvaro Martínez, sigue en el PRO y habrá que ver cuál es su evolución. De Marchi es un gran dirigente y seguramente pronto va estar otra vez en las primeras líneas.
—¿Cómo analiza el armado electoral hacia 2027, considerando los rápidos acuerdos de Alfredo Cornejo con dirigentes de buena imagen como el intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino?
—Dirigentes como Allasino podrían recalar en un armado potente de La Libertad Avanza. Eso no es incompatible con un acuerdo más amplio. En las elecciones pasadas, la unión entre La Libertad Avanza y Cambia Mendoza dio el mejor resultado del país. Cuando las fuerzas que representan a la clase media se juntan son invencibles. Lamentablemente, no siempre han estado unidas y eso permitió que ganara el peronismo.
—¿Y cómo imagina la convivencia con Cornejo, siendo él un dirigente al que le apetece manejar el escenario político casi en forma personal?
—Hay que convivir. Cornejo es un dirigente inteligente que sabe leer las etapas y los roles. Creo que ha tenido una buena lectura de lo que el país necesita en este momento nacional.
—Menciona la inteligencia de Cornejo para leer los tiempos políticos. ¿De verdad cree que le dará fácilmente el espacio que necesita Petri para sucederlo?
—Cornejo entiende que las etapas cambian y que los roles deben adaptarse. Me parece que ha tenido una lectura acertada de lo que hay que hacer a nivel nacional para acompañar este proceso. La convivencia es necesaria y, aunque él esté acostumbrado a manejar todos los hilos, la realidad política hoy dicta otra dinámica.
—En ese sentido, ¿cree que La Libertad Avanza en Mendoza logrará finalmente institucionalizarse como un partido abierto o seguirá bajo esa lógica “endogámica” que usted critica?
—Espero que sea una etapa superada. Hasta ahora, el cierre del espacio ha sido contraproducente. No se puede pretender liderar un cambio profundo si se expulsa a dirigentes valiosos o se frena un crecimiento que es natural en la calle. Luis Petri es, por lejos, el dirigente mejor posicionado en la provincia según todas las encuestas de los últimos años. Ignorar eso por egoísmos internos sería un error estratégico fatal para el espacio.
—Pero usted conoce de internas partidarias, ambiciones, intereses, preandidatos. No parece fácil.
—Igual, es el camino. Cuando las fuerzas que representan a la clase media se unen, son muy potentes en Argentina. Históricamente, el peronismo ha sacado ventaja de nuestras divisiones. En Mendoza ya demostramos que la suma de La Libertad Avanza y Cambia Mendoza dio el mejor resultado electoral de todo el país. No es incompatible mantener la identidad propia y, al mismo tiempo, formar parte de un acuerdo mayor que garantice la gobernabilidad y el rumbo económico.
—Ve entonces una reedición de la alianza Cambia Mendoza + La Libertad Avanza, con colores violeta de fondo.
—Sí, hay muchos dirigente que están expectantes por eso y podrían recalar en un armado muy fuerte. Hay mucha gente que quiere participar, que no viene de la política tradicional, pero que se siente identificada con este cambio de paradigma. El desafío es darles un lugar y no cerrarles la puerta por temor a perder cuotas de poder interno.
—Habla como ganador, pero no puede negar que todavía falta mejorar la economía del argentino y el mendocino medio.
—Claro, y por eso se están cambiando todas estas leyes. Le doy un ejemplo: Chile exporta 5.500 millones de dólares en salmón cultivado. Mientras tanto, en Argentina seguimos sosteniendo el régimen de Tierra del Fuego para ensamblar celulares que terminamos pagando tres o cuatro veces más caros. Esas son las consecuencias del fundamentalismo ambiental y de modelos que no buscan el desarrollo real de la comunidad. Lo que pretendemos ahora es revertir eso para que los jóvenes tengan trabajos dignos y no sientan que la única salida es irse del país.
—No olvide que les quedan dos años para revertir la situación y la oposición se empieza a armar.
—Le digo que lo importante es que hay un cambio fundamental en la cultura política argentina. Nos atascamos hace décadas cuando cerramos nuestra economía. Los acuerdos de libre comercio llegan para quedarse y cambiarán el modelo: por un lado, tendremos acceso a productos a precios internacionales —como celulares o cubiertas— y, por otro, Mendoza finalmente tendrá mercados abiertos para colocar sus productos sin quedar atrapada en la encerrona de los precios bajos. Estamos ante un cambio de modelo muy importante.
—En el contexto local, la vitivinicultura está sufriendo el impacto de los cambios económicos. ¿Qué medidas considera urgentes para el sector?
—La situación de los productores es crítica por los bajos precios. No se le ha dado a Mendoza la trascendencia que merece en los acuerdos de libre comercio, tanto con Estados Unidos como con Europa. Esos tratados son la salida para recuperar mercados y mejorar los precios de nuestros vinos. Es un proceso largo, pero es el único camino sostenible.
—También ha cuestionado la ley de “Alcohol Cero” al volante. ¿Cree que impacta tanto?
—Chile tiene límites de entre 0,70 y 0,80 gramos de alcohol en sangre. Nosotros tenemos 0,50, que es razonable. Con media copa de vino no llegás a ese límite, aunque estás cerca. El problema es que en provincias como Córdoba rige el alcohol cero. Si te tomás media copa de vino, estás perfecto para conducir, pero te quitan el auto. Eso desalienta el consumo de una industria que es la base de nuestra provincia. Por supuesto que hay que castigar con todo el rigor de la ley a quien conduce con más de un gramo, porque es un peligro, pero el alcohol cero es un extremo que no existe en ninguna de las grandes capitales mundiales del vino.
—¿Cuáles serán sus prioridades en la Legislatura provincial este año?
—Tengo expectativas en avanzar en dos o tres proyectos de ley vinculados con las denuncias a los hombres que reciben denuncias de violencia de género. Creo que el péndulo de la balanza se ha distorsionado y no están siendo tratados como corresponde. Ha habido demasiada perspectiva de género y poca perspectiva de justicia, lo cual ha devenido en muchos inocentes presos e incluso condenados. Entonces he presentado algunas iniciativas para tratar de poner justicia en estos casos, que me parece se ha desbordado. Y no sólo en Mendoza.
—Está viajando a Buenos Aires por vía terrestre. Se va a topar con el deterioro de las rutas argentinas, que ahora vienen de anuncios después de varios años sin atención.
—Entiendo que se están licitando varios tramos y espero que el proceso sea exitoso, porque hay muchas rutas deterioradas. El tramo de San Luis suele estar bien, pero la parte de Córdoba es más complicada. Es llamativo que, siendo una provincia tan fuerte, tenga sectores tan angostos en la Ruta 7. Lo que sucede es que el flujo productivo de Córdoba utiliza más las rutas 9 o la 8. Y la 7 nos concierne más a nosotros, pese a que es parte del Corredor Bioceánico. Vamos a mejorar.