Encuesta: el orgullo de ser argentino (y mendocino) cayó fuerte y emerge un patriotismo más pragmático
Un reciente estudio de la consultora “Demokratía” encendió una señal de alerta sobre cómo cambió la relación de los argentinos con la identidad nacional. Según la investigación, el histórico orgullo de ser argentino, que en 2016 rondaba el 85%, hoy cayó por debajo del 60%, en un escenario marcado por la crisis económica, la fragmentación …
Un reciente estudio de la consultora “Demokratía” encendió una señal de alerta sobre cómo cambió la relación de los argentinos con la identidad nacional. Según la investigación, el histórico orgullo de ser argentino, que en 2016 rondaba el 85%, hoy cayó por debajo del 60%, en un escenario marcado por la crisis económica, la fragmentación social y el crecimiento de los localismos.
Lejos de hablar de una ruptura total con el sentimiento patrio, el informe plantea que la argentinidad atraviesa una profunda transformación. El patriotismo ya no parece apoyarse en los viejos relatos épicos ni en los símbolos tradicionales, sino en cuestiones mucho más concretas y cotidianas, especialmente entre los más jóvenes.
La economía, antes que la grieta
Uno de los principales hallazgos del trabajo apunta a las condiciones necesarias para reconstruir la unión nacional. Más de la mitad de los encuestados considera que la clave pasa por alcanzar estabilidad económica, dejando en claro que la crisis material se convirtió en el principal obstáculo para recomponer el tejido social.
El estudio sostiene que, para muchos argentinos, la pobreza y la incertidumbre empujan a una lógica de “supervivencia del más apto”, debilitando la idea de comunidad.
Esta mirada es particularmente fuerte entre los jóvenes, quienes priorizan las soluciones económicas por encima de cualquier otra discusión. En cambio, entre los mayores de 65 años aparece otra preocupación dominante: superar la grieta política y recuperar la concordia social.
De hecho, tres de cada diez consultados creen que el principal desafío para unir al país es terminar con la polarización política y cultural.
Cómo se ven hoy los argentinos
A pesar del deterioro económico y el desencanto con las instituciones, el informe revela que la sociedad todavía conserva una percepción positiva sobre sí misma.
Las dos características más elegidas para definir al argentino fueron el talento y la creatividad, entendidos como herramientas de resiliencia frente a las crisis permanentes. Muy cerca apareció también la solidaridad, reafirmando que el valor comunitario sigue siendo uno de los pilares más fuertes de la identidad nacional.
El estudio destaca que, incluso en un contexto de fuerte fragmentación, persiste una autoimagen asociada a la capacidad de reinventarse y ayudar al otro.
El patriotismo cambió de forma
Quizás el dato más llamativo de la encuesta sea el cambio radical en la forma de entender el amor por la patria.
Las respuestas vinculadas al patriotismo tradicional muestran un fuerte desgaste. Conceptos como “cumplir las leyes”, “pagar impuestos” o “promover las tradiciones” quedaron relegados y ya no aparecen como las principales formas de expresar compromiso con el país.
En cambio, los encuestados se inclinan cada vez más por acciones concretas de la vida cotidiana: participar en instituciones civiles, respetar los símbolos patrios o consumir productos nacionales.
Pero el quiebre más fuerte aparece entre las nuevas generaciones. Para los jóvenes, la máxima expresión del patriotismo ya no pasa por los discursos ni por la épica nacionalista, sino por trabajar con ética y excelencia.
Según el informe, esta transformación podría marcar el nacimiento de un patriotismo más pragmático, centrado en el mérito, el desarrollo personal y la estabilidad económica, dejando atrás las viejas nociones románticas de nación.
Un debate abierto sobre el vínculo con el Estado
La investigación también deja planteado un interrogante incómodo: ¿el desapego hacia el pago de impuestos y el cumplimiento de normas refleja una ruptura con el Estado o una demanda de mayor ejemplaridad por parte de las instituciones?
En ese sentido, “Demokratía” advierte que las nuevas generaciones parecen asociar la idea de patria más con oportunidades concretas de progreso que con consignas históricas o relatos políticos.
El estudio recupera incluso una frase de Manuel Belgrano para sintetizar el debate: “Mucho nos falta para ser verdaderos padres de la patria, si no miramos por el bien de ella antes que por el propio”.
A pocos días de un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo, el informe concluye que el orgullo de ser argentino ya no es un sentimiento inalterable, sino un pulso social en constante cambio.