Elecciones en la UNCuyo: polémica por los antecedentes académicos y los “pases a planta” en las candidaturas

En la antesala de las elecciones en la Universidad Nacional de Cuyo, un tema que históricamente fue central dentro de la vida académica volvió a quedar en el centro del debate: los antecedentes docentes y la estabilidad en los cargos. Mientras desde distintos sectores universitarios se exige el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, …

Christian Sanz

En la antesala de las elecciones en la Universidad Nacional de Cuyo, un tema que históricamente fue central dentro de la vida académica volvió a quedar en el centro del debate: los antecedentes docentes y la estabilidad en los cargos.

Mientras desde distintos sectores universitarios se exige el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, surgen cuestionamientos por una aparente contradicción: a la hora de definir candidaturas, muchos espacios pasan por alto lo que establece la Ley de Educación Superior respecto a los requisitos para ser rector. La normativa indica que el postulante debe ser “profesor por concurso”, mediante un proceso “público y abierto de antecedentes y oposición”.

Sin embargo, desde la implementación de la elección directa en la UNCuyo —y en paralelo con un proceso de mayor partidización— comenzaron a multiplicarse los pases a planta permanente, una herramienta que hoy vuelve a generar controversia. De hecho, tres de las cinco fórmulas que compiten incluyen candidatos que accedieron a sus cargos sin concurso tradicional, según documentos a los cuales tuvo acceso Diario Mendoza Today.

Diferencias entre oficialismo y oposición

Dentro de las fórmulas opositoras, todos los candidatos cuentan con antecedentes obtenidos por concurso. Adriana García y Ana Sisti accedieron a sus primeros cargos tal como lo exige la normativa, mientras que Javier Ozollo y Fernanda Bernabé también desarrollaron sus carreras exclusivamente a través de concursos públicos.

En el oficialismo, en cambio, la situación es más dispar. La actual rectora, Esther Sánchez, es la única candidata que cumple con el requisito de haber accedido a su cargo por concurso: ganó en 2008 una cátedra de Costos para la Gestión en la Facultad de Ciencias Económicas, en una convocatoria de alcance nacional.

Por otro lado, el actual vicerrector Gabriel Fidel, quien busca disputar el rectorado, fue incorporado a planta permanente en 2016 y no registra antecedentes de concursos. Una situación similar presenta Roberto Miatello, compañero de fórmula de Sánchez, quien tampoco tendría concursos en su historial académico.

En una tercera fórmula, Jimena Estrella Orrego fue incorporada a planta en 2022 mediante un “concurso especial” implementado durante la pandemia, sin competencia abierta.

Distinciones académicas y trayectorias

Entre todos los candidatos, solo dos cuentan con los máximos reconocimientos honoríficos de la universidad: Ismael Farrando, cercano al oficialismo, es Profesor Emérito; mientras que Adriana García, referente opositora, ostenta el título de Profesora Consulta.

El origen de los pases a planta

El debate actual no puede entenderse sin revisar el origen de los pases a planta permanente. Esta modalidad fue impulsada durante gobiernos kirchneristas a partir de acuerdos con sindicatos universitarios, bajo la premisa de que sería una medida excepcional y por única vez.

El entonces rector Arturo Somoza se opuso a su implementación, pero su sucesor, Daniel Pizzi, avanzó con la medida tras haberla prometido en campaña. Desde 2014, y a lo largo de sus dos mandatos, se concretaron más de 2.000 pases a planta, según datos oficiales publicados por la UNCuyo.

El proceso continuó incluso durante la pandemia: en 2020, Pizzi habilitó los llamados “concursos especiales” unipersonales, que permitieron regularizar a cerca de 600 docentes sin competencia abierta. Este esquema fue luego utilizado también por la actual gestión, extendiendo los pases a planta hasta 2025, aun cuando la emergencia sanitaria ya había finalizado.

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