El suicidio más hermoso del mundo

La historia de “el suicidio más hermoso”, el de Evelyn Francis McHale, una contadora neoyorquina que, con 23 años de edad, se lanzó al vacío desde el mirador del Empire State en el piso 83, en el año 1947 sigue siendo un misterio y un caso atrapante para la salud mental y hasta para el …

Eliana Toro

La historia de “el suicidio más hermoso”, el de Evelyn Francis McHale, una contadora neoyorquina que, con 23 años de edad, se lanzó al vacío desde el mirador del Empire State en el piso 83, en el año 1947 sigue siendo un misterio y un caso atrapante para la salud mental y hasta para el foto periodismo.

Aunque dejó una carta suicida, nunca se supo por qué lo hizo y, una imagen tomada segundos después de su muerte por el estudiante de fotografía Robert Wiles, hizo que el hecho sea considerado hasta hoy como “el suicidio más hermoso del mundo”.

Evelyn estaba a punto de casarse y esa mañana se había despedido de su prometido tan feliz como siempre lo hacía. Poco antes de las 10:30, ingresó al simbólico edificio, compró un ticket para subir al mirador del piso 83, estuvo allí unos minutos y se lanzó al vacío, 170 metros. Impactó en el techo de una limusina de las Naciones Unidas que estaba estacionada a la entrada del Empire State.

La pulcritud de su cuerpo (estaba perfectamente peinada y maquillada), la impavidez de su rostro y la forma en que su mano derecha quedó reposando al lado de su cabeza, mientras que la izquierda asombrosamente quedó sosteniendo el collar que tenía en el cuello, llamó la atención de todos. Evelyn parecía simplemente posar dormida sobre la inmensa abolladura negra de la limosina.

Wiles había escuchado el tremendo impacto y captó la imagen de la joven. La foto fue publicada en la portada de la revista Life con el título “El suicidio más hermoso”.

“No quiero que nadie dentro o fuera de mi familia vea alguna parte de mí. ¿Podrían destruir mi cuerpo cremándolo? Les ruego que no me hagan ningún funeral o ningún tipo de ceremonia. Mi novio me pidió casarnos en junio. No creo que pueda ser una buena esposa para nadie. Él estará mucho mejor sin mí. Díganle a mi padre, que tengo muchas de las tendencias de mi madre. Evelyn McHale.”

No habrá nunca suicidio más hermoso que ese.

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