El moderno sistema que analiza implementar la UNCuyo para “flexibilizar” el diseño de sus carreras
Por estas horas, la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) avanza con una exhaustiva revisión de sus carreras y espacios curriculares, a fin de ingresar al Sistema Argentino de Crédito Académico Univesitario (Sacau). En la casa de altos estudios buscan ponderar de una forma más efectiva el tiempo total de trabajo de los estudiantes, y también …
Por estas horas, la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) avanza con una exhaustiva revisión de sus carreras y espacios curriculares, a fin de ingresar al Sistema Argentino de Crédito Académico Univesitario (Sacau).
En la casa de altos estudios buscan ponderar de una forma más efectiva el tiempo total de trabajo de los estudiantes, y también reconocer sus trayectorias formativas para transparentar el esfuerzo que ellos realizan.
Según fuentes oficiales, el objetivo de esta iniciativa es que los estudiantes accedan a recorridos más flexibles, para que así puedan acreditar cursos y capacitaciones de interés para el futuro.Este cambio viene de la mano del programa de Sinceramiento Curricular (SiCu), que de hace tiempo viene implementando la UNCuyo, con el objetivo de avanzar con el Sacau.
Esta transformación obliga a la UNCuyo a terminar de ultimar detalles en los próximos meses, para que todas las carreras estén regidas bajo este sistema para diciembre del año próximo. El tema no será sencillo, ya que demandará una revisión de todos los planes de estudios.
“Lo que busca la UNCuyo con la implementación del sistema de créditos es ponderar todo el volumen de trabajo que tienen los estudiantes para lograr objetivos y resultados de aprendizaje. Su objetivo es poder visibilizar explícitamente todo el volumen de trabajo que llevan adelante los estudiantes en un marco de interacción pedagógica —interacción áulica con los docentes— y, además, todo el trabajo que se tienen que llevar a sus casas para estudiar, para hacer trabajos prácticos, para hacer prácticas y actividades de todo tipo”, explicó el secretario académico de la UNCuyo, Julio Aguirre.
Y siguió: “Queremos captar la totalidad de ese volumen de tiempo de trabajo en función del resultado de aprendizaje y llevar adelante esa ponderación, para lo cual los planes de estudios tienen que estar orientados a resultados de aprendizaje explícitamente definidos. Es decir que cada espacio curricular (materia) debe tener definidos un conjunto de competencias específicas. Y los créditos dirán el tiempo total de trabajo del estudiante que estiman quienes diseñan ese plan de estudio, que les va a tomar adquirir esos resultados, esas competencias”.
Por qué la UNCuyo busca sumarse al sistema de créditos academicos
Según explicó Aguirre, la UNCuyo busca “que ese resultado quede acreditado, y gracias a ello, que cada cosa que hace el estudiante, en el marco de su proceso educativo, quede certificada con una cantidad de tiempo imputada para cada una. Y que esos créditos, a medida que va avanzando en su trayecto formativo, tengan un reconocimiento oficial de todo ese volumen de trabajo que hizo para lograr todos esos objetivos de aprendizaje explícitamente definidos”.
Los períodos de acreditación posibilitan que todo el volumen de trabajo del estudiante sea avalado por cualquier otra institución, lo que conlleva una certificación, inclusive si la carrera no estuviera completa.
Con este esquema, la idea es convalidar las materias en función de lo que tiene que dominar y saber el estudiante para aprobar ese espacio curricular. Claro que para que esto sea posible, se deberá determinar el volumen de créditos que requiere ese aprendizaje, al igual que la cantidad de horas totales de cursado, de estudio, de realización de trabajos, entre otros puntos a implementarse.
“El sistema de créditos busca ser transparente respecto a todo el tiempo de trabajo de los estudiantes y ser categórico y explícito con los resultados de aprendizaje efectivamente logrados. Para que el estudiante pueda llevarse esas certificaciones consigo donde vaya, porque es parte de su derecho. No es lo mismo tener 40, 50, 80, o 120 créditos universitarios aprobados, que no tener ninguno. Hay un trayecto que tiene que ser certificado y reconocido. Esa es la búsqueda y el trabajo en el que la UNCuyo está involucrada”, finalizó Aguirre.