El Gobierno de Rio de Janeiro difundió nuevos videos del operativo contra Comando Vermelho
El gobierno del estado de Río de Janeiro ha difundido imágenes impactantes de la intervención policial llevada a cabo la semana pasada contra el grupo criminal Comando Vermelho, que se saldó con 121 víctimas mortales y que está considerada como la operación más letal de la historia de Brasil. Entre las imágenes difundidas hay vídeos …
El gobierno del estado de Río de Janeiro ha difundido imágenes impactantes de la intervención policial llevada a cabo la semana pasada contra el grupo criminal Comando Vermelho, que se saldó con 121 víctimas mortales y que está considerada como la operación más letal de la historia de Brasil.
Entre las imágenes difundidas hay vídeos grabados por las cámaras corporales de los agentes, que buscan respaldar la versión oficial de que fue una actuación proporcional por parte de la Policía.
El gobernador de Río, Cláudio Castro, defendió este lunes ante la Corte Suprema de Brasil que durante la operación policial los agentes ejercieron un “uso de la fuerza proporcional” y envió un documento al máximo tribunal en el que asegura que la operación respetó el protocolo judicial que define cómo deben ser realizadas las acciones policiales en las favelas de Río de Janeiro para evitar muertes, publicó el medio 20minutos.
Según el gobernador, la acción contra el Comando Vermelho, una de las dos facciones criminales más poderosas de Brasil, fue legal, tenía por objeto la ejecución de 51 órdenes de prisión decretadas por un juez. Además, dijo que hubo un “planeamiento exhaustivo” para evitar el impacto sobre la población y destacó la estrategia de la Policía de provocar la huida de los supuestos criminales hacia una zona de bosque donde ocurrió la mayoría de las muertes.
“Las fuerzas policiales tuvieron que emplear una fuerza compatible con la reacción de los criminales”, afirmó el gobernador en el documento, antes de asegurar que todos los fallecidos pertenecían al Comando Vermelho. Asimismo, Castro apuntó que los criminales vestían ropa de camuflaje y usaron un “elevado poder bélico”, con fusiles automáticos de uso militar, granadas y explosivos lanzados por medio de drones.