El giro en la estrategia de Ritondo: de aliado de Milei a impulsor del PRO
El PRO, ya hace un tiempo y de la mano del ex presidente Mauricio Macri, volvió a tomar protagonismo con el fin de marcar la agenda política en un claro rediseño de lo que fue la relación con La Libertad Avanza. En tal contexto, llama poderosamente la atención la posición del diputado nacional Cristian Ritondo, …
El PRO, ya hace un tiempo y de la mano del ex presidente Mauricio Macri, volvió a tomar protagonismo con el fin de marcar la agenda política en un claro rediseño de lo que fue la relación con La Libertad Avanza.
En tal contexto, llama poderosamente la atención la posición del diputado nacional Cristian Ritondo, quien supo ser un incondicional del Gobierno del presidente Javier Milei a tal punto de vestirse de violeta junto a referentes libertarios.
El jefe de la bancada amarilla en la Cámara de Diputados comenzó a trazar fronteras frente a la administración Milei, analizando una estrategia de preservación frente a los constantes intentos del oficialismo por absorber el capital político del PRO.
No es algo novedoso y de hecho hubo un quiebre en la confianza entre ambos bandos luego de que a Ritondo le ofrecieron la presidencia de la Comisión Bicameral de Inteligencia, que fue otorgada a Sebastian Pareja, alfil de la secretaria General de Presidencia Karina Milei.
Luego de ello, las críticas del diputado bonaerense cobraron mayor volumen tras los cuestionamientos del presidente hacia la herencia legislativa del PRO y la figura de Mauricio Macri.
Ritondo reaccionó de forma crítica al señalar el error del mandatario y sugerir que el entorno cerrado del presidente confecciona un libreto perjudicial para la convivencia política, apuntando indirectamente tanto a Karina Milei como al asesor Santiago Caputo.
Por obviedad se trata de un alejamiento estratégico, siendo que la dureza de estas declaraciones coincide con la decisión del ex mandatario de evaluar una nueva postulación presidencial de cara a las elecciones del 2027.
Es decir, ante este nuevo horizonte electoral, la misión del bloque que conduce Ritondo es garantizar que el PRO mantenga una identidad autónoma, evitando quedar reducido a un simple aliado del Gobierno Nacional.
La cuestión que hoy guía las decisiones del macrismo tienen que ver con que sus legisladores, aseguran, votan únicamente por una cuestión de coincidencia en el rumbo del cambio pero apartándose de la histórica negociación por favores o cargos públicos.
El punto máximo de esta discusión se alcanzó luego de que el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem afirmara que la posible candidatura de Macri en las próximas elecciones resultaría funcional a los intereses del kirchnerismo.
En ese sentido, Ritondo respondió recordando las dos décadas de trayectoria que acumula el PRO en la confrontación contra el kirchnerato, remarcando que esas batallas fueron iniciadas aún cuando La Libertad Avanza no estaba ni siquiera en el ideario de Milei.
Fue más allá incluso al recordar que fue el PRO el que le permitió tener gobernabilidad a Milei en el momento de mayor fragilidad política como, en cierto punto, intentando elevar el valor de las acciones del PRO de cara a las negociaciones que definirán el futuro rumbo del país.
Pero además, este nuevo relato de Ritondo tiene puntual prioridad en terreno bonaerense, donde el diputado ejerce la conducción partidaria y, así como busca posicionar al ex presidente de cara a las presidenciales, lo mismo hace con el ministro del Interior, Diego Santilli, en la provincia de Buenos Aires.
De esta manera, busca neutralizar los planes de expación de La Libertad Avanza desde donde se busca encapsular al partido amarillo. Es decir, Ritondo cumple un rol en el que el apoyo en el Congreso está garantizado pero que convivirá con la confrontación cada vez que la Casa Rosada intente desdibujar los límites de la identidad del PRO.