El Ecoparque reabrirá en 2026: cómo será el cuidado de los animales y de qué manera podrá participar el público

Después de casi diez años cerrado al público, el Ecoparque de Mendoza volverá a recibir visitantes durante la primera mitad de 2026, aunque con un funcionamiento muy distinto al del antiguo zoológico. La reapertura no implicará el regreso de exhibiciones masivas de animales, sino un esquema centrado en la rehabilitación de fauna, la educación ambiental …

Después de casi diez años cerrado al público, el Ecoparque de Mendoza volverá a recibir visitantes durante la primera mitad de 2026, aunque con un funcionamiento muy distinto al del antiguo zoológico. La reapertura no implicará el regreso de exhibiciones masivas de animales, sino un esquema centrado en la rehabilitación de fauna, la educación ambiental y recorridos sin contacto directo con los ejemplares.

Actualmente, en el predio viven 1.088 animales, menos de la mitad de los que había cuando el Zoo cerró en 2016. La reducción se logró mediante derivaciones a santuarios y centros especializados, tanto dentro como fuera del país. Según informaron desde el área ambiental, el objetivo es que el Ecoparque funcione como centro sanitario y de recuperación, y solo aloje de forma permanente a animales que no puedan ser reinsertados en su hábitat natural.

Qué pasará con los animales

Según informó diario Los Andes, los ejemplares en recuperación o residencia permanente no estarán ubicados sobre los senderos públicos. Sus recintos quedarán fuera del alcance visual directo de los visitantes, para evitar estrés, ruidos y contacto humano innecesario. En casos puntuales —y solo con fines educativos— algunos animales podrán ser observados, como ciertos cóndores que no lograron volver a volar por lesiones provocadas por la acción humana.

También permanecerán en el Ecoparque especies que no tienen posibilidades de traslado, como monos papiones (unos 200 ejemplares), cebras, camellos, ñandúes, maras y cabras. La población será estable y se irá reduciendo con el paso del tiempo, sin reemplazos. En paralelo, se trabaja en proyectos específicos, como una condorera y áreas de rehabilitación cerradas para animales que aún pueden regresar a la naturaleza, como pumas rescatados.

Qué podrá hacer el público

La reapertura permitirá recorridos peatonales guiados y autoguiados, con señalización interpretativa para explicar el rol del Ecoparque, la historia del exZoo y las problemáticas vinculadas al tráfico ilegal y al maltrato animal. No habrá espectáculos, ni interacción directa con animales, ni exhibiciones tradicionales.

El predio funcionará también como espacio educativo, con actividades de concientización ambiental y visitas orientadas a escuelas e instituciones, enfocadas en el cuidado de la fauna y los errores del modelo zoológico tradicional.

Las principales obras internas ya están terminadas: nuevos senderos, tres edificios de uso público (administración, hall y bar) y una puesta en valor paisajística con especies de bajo consumo hídrico. Antes de la reapertura, restan finalizar el estacionamiento, ciclovías, veredas, el cierre perimetral, accesos y el soterramiento de la línea eléctrica, trabajos que se encuentran en ejecución.

Con este esquema, el Ecoparque apunta a reabrir como un espacio verde y educativo, donde el eje ya no esté puesto en mostrar animales, sino en explicar por qué no deberían volver a vivir en exhibición.

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