De las internas comunales a la presencia de la Nación: la imperdible trastienda política de la Fiesta de la Vendimia

La Fiesta Nacional de la Vendimia no siempre es evaluada solamente por su valor artístico, también funciona como el epicentro de la negociación y la rosca política de alto vuelo en medio de un clima relajado y de festejos. A menos de un mes del Acto Central, la gestión del Gobernador Alfredo Cornejo concentra sus …

La Fiesta Nacional de la Vendimia no siempre es evaluada solamente por su valor artístico, también funciona como el epicentro de la negociación y la rosca política de alto vuelo en medio de un clima relajado y de festejos.

A menos de un mes del Acto Central, la gestión del Gobernador Alfredo Cornejo concentra sus esfuerzos en la logística de las invitaciones de funcionarios y referentes nacionales. 

Esta semana es el plazo límite para confirmar qué funcionarios del Gabinete Nacional y qué referentes de la oposición asistirán a los eventos oficiales, y desde allí se analizará la política en su totalidad. 

El palco de la calle Chile durante el Carrusel no es solo un lugar de observación, es el sitio donde se mide el peso de las alianzas, las estrategias y la comunicación política de primer nivel. 

La ubicación de cada dirigente en ese palco y la cercanía física con el mandatario provincial emitirán señales directas sobre el estado de la relación entre Mendoza y la Casa Rosada, especialmente en un contexto de fuertes discusiones por el financiamiento de obras públicas y la distribución de recursos.

El foco de tensión más importante para los próximos días se traslada al ámbito económico con el Desayuno de la COVIAR, el punto de encuentro obligatorio donde el sector empresarial vitivinícola presenta sus demandas al poder político. 

Es que en las reuniones previas, los dirigentes rurales y las cámaras exportadoras terminan de definir el listado de reclamos que luego será entregado a los funcionarios.

Sin embargo, los ejes principales ya están claros: la necesidad de una infraestructura hídrica eficiente frente a la crisis hídrica de la provincia y la revisión de las cargas impositivas para la exportación. 

Políticamente, el éxito de este desayuno se mide por la capacidad de respuesta inmediata de los funcionarios nacionales presentes, quienes deberán contener los reclamos que son habituales. 

Para el Gobierno provincial, el desafío es actuar como mediador entre las exigencias del sector privado local y las limitaciones presupuestarias impuestas por la política económica nacional.

A nivel municipal, los intendentes utilizan el cierre del calendario de fiestas departamentales para intentar consolidar su poder territorial y hacer anuncios y hasta lanzamientos de gestión.

Los jefes comunales aprovechan la masividad de estos eventos para mostrar resultados de obras y servicios públicos, utilizando la figura de sus candidatas departamentales como nexos de comunicación directa con los vecinos. 

Aunque lo nieguen, existe una competencia interna silenciosa por ver qué departamento logra la fiesta más impactante con el presupuesto más austero, un equilibrio que los jefes comunales intentan capitalizar para proyectar sus propias aspiraciones.

Un dato llamativo que hará aún más especial la bendición de Frutos es que este año se trasladará al departamento de Lavalle, pero la decisión no es más que política, con un trasfondo que busca la integración y la reducción de quejas por el centralismo de la capital mendocina.

Básicamente, la Vendimia, más allá de ser una celebración, opera en cierto modo como un ensayo para la política. Los acuerdos, las fotos y los desaires que se produzcan son los que hablarán más allá de las palabras de los actores políticos que participen.

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