De cifras, controles y todo lo demás: un análisis exhaustivo e incómodo de las alcoholemias en Mendoza

Empezó 2025 y, más allá del saludo con los mejores deseos para este año, hay algunas observaciones de interés para estas fechas: los controles de alcoholemia y el mensaje que nos quieren transmitir a los mendocinos sobre las medidas que se toman. Se publicaron en estos días algunos de los números respecto del alcohol al …

Mario García

Empezó 2025 y, más allá del saludo con los mejores deseos para este año, hay algunas observaciones de interés para estas fechas: los controles de alcoholemia y el mensaje que nos quieren transmitir a los mendocinos sobre las medidas que se toman.

Se publicaron en estos días algunos de los números respecto del alcohol al volante, (Mendoza intensificó los controles de alcoholemia y redujo la tasa de positividad: Prensa Gobierno de Mendoza) e inmediatamente hay cosas para analizar:

1.Los datos

Acá ya se empieza a poner pantanoso, nos dicen que se aumentaron un ~241% (depende la fuente que se consulte) los controles (algo que se empezó a reclamar desde este medio) y que, a pesar de este incremento, la provincia alcanzó la tasa de positividad más baja ubicada en un 3,3%. Veámoslo con gráficos:

Vale mencionar que estos gráficos están hechos con datos brindados por notas de diversos medios de la provincia y la consulta a expertor por parte de Diario Mendoza Today, ya que en la noticia del Ministerio no están ni los gráficos ni los números concretos.

Ahora bien, se observa una baja porcentual, de 12,1% a 3,3% pero, a su vez, un incremento en la cantidad de controles, de 21216 a 72485 (ni que cada infracción resultara en una recaudación millonaria, ¿no?). Suponiendo que estos son los datos que se utilizan para calcular ese porcentaje de positividad (no tenemos más información, si es solamente de controles, controles y accidentes, las características de estos controles, etc.), se desprende la siguiente idea: Que el porcentaje de positividad está dado por la cantidad de conductores que arrojaron un resultado positivo respecto a la cantidad de controles que se hicieron y esto, multiplicado por 100:

Entonces, si buscamos el número de positivos con los datos ofrecidos, quizás veamos que no es una reducción tan drástica como la que nos quieren mostrar:

Año Controles % Positividad Casos positivos (aproximados) 2017 39175 7,7% 3016 2018 30536 11,4% 3481 2019 33360 14,5% 4837 2020 17174 10,7% 1838 2021 22674 13,2% 2993 2022 19803 17,5% 3466 2023 21216 12,1% 2567 2024 72485 3,3% 2392

O sea, siguiendo esta lógica, podemos ver que el número de casos positivos, en realidad habría bajado de 2567 a 2392, lo cual es una baja, pero no necesariamente significativa y definitivamente no tan contundente como la que nos quieren hacer apreciar con el primer gráfico de porcentajes que vimos, o sea que, quizás no necesariamente haya una mejora en el comportamiento de los conductores.

Es muy importante hacer esta distinción entre número de casos, porcentaje y como se puede diluir este último, para resumir: Si tengo 100 manzanas y 10 están podridas, tengo un 10% de manzanas podridas. Si luego tengo 1000 manzanas y 50 están podridas, tengo un 5% de manzanas podridas. El porcentaje bajó, pero el número de manzanas podridas aumentó.

2. La búsqueda de la causalidad

Brevemente hahy que destacar la peligrosa simplificación (y lo que nos cuesta al bolsillo de los mendocinos mantener algunas pantomimas) cuando se dice que “el incremento de los controles y la reforma que endurece las sanciones permitieron una disminución significativa en la tasa de positividad de los controles, así como una baja en las infracciones vinculadas al consumo de alcohol al volante.”

Respecto a esto, no necesariamente, hay que profundizar para ver si realmente se logró impacto o no y en qué forma, no es tan sencillo establecer causalidades y menos aún con información parcial, interpretada a gusto o brindada con cuentagotas como ya vimos. Quizás ver los datos en porcentajes ayuda a la narrativa queriendo justificar las medidas, para de esta manera correr o cajonear la discusión de alcohol 0.

3. El “compromiso”

Da pena e impotencia leer las siguientes frases en redes y medios: “El fortalecimiento del marco normativo fue clave”. “Los resultados para las autoridades son altamente satisfactorios y definieron que la positividad alcanzada es “histórica”, ya que es la menor registrada en los últimos ocho años.” “(…) lo que refuerza el compromiso de la Provincia con la seguridad vial.”

La verdad, se crea una desafortunada discusión que termina arruinando las buenas intenciones con la narrativa que se quiere imponer y la presentación de números … no tan claros. Si vas al médico y le decís cómo te tiene que dar el diagnóstico, vamos mal.

Queremos terminar con un detalle: si quieren compromiso, fíjense a quién le encargan que haga los gráficos:

No solo que el tamaño de la letra y el alineado es distinto para la última categoría, en vehículos particulares se describe la medida en gramos (¿gramos por litro?), en profesionales habla de tolerancia cero y la tercera categoría ya se expresa en porcentaje.

Ah, de paso, dejen de publicitar ese gráfico con información de cuánto se puede tomar por sexo y peso, no todas las personas metabolizan el alcohol de la misma manera y no todas las bebidas tienen la misma graduación alcohólica dentro de cada categoría (tantas cervezas, tantas copas de vino o tantos tragos). Si vas a manejar no tomes, cuídate, cuídanos y no le des un millón de pesos (mínimo) a la política.

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