Crearon una tiny house sustentable desde cero en el Valle de Uco: ¿Cuánto invirtieron?

A 80 metros de la ruta provincial n°89, en el Valle de Uco, se erige una tiny house de 18m2 sobre un tráiler de cuatro ruedas. La creación, de chapa y madera, es de Nacho Elorza, cordobés que, junto a María José y su pequeña hija, se lanzó a construirla a mediados del 2020, adoptaron …

A 80 metros de la ruta provincial n°89, en el Valle de Uco, se erige una tiny house de 18m2 sobre un tráiler de cuatro ruedas.

La creación, de chapa y madera, es de Nacho Elorza, cordobés que, junto a María José y su pequeña hija, se lanzó a construirla a mediados del 2020, adoptaron Mendoza como su hogar.

 

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“Fue en respuesta a una motivación personal que tenía. Se habían caído algunos proyectos que tenía de otras cosas y empecé a diseñar la construcción de una tiny. Estuve unos tres meses diseñando en papel y en la compu, y en septiembre-octubre encargué el tráiler a un amigo metalúrgico”, contó Nacho, geólogo, guía de escalada de montaña y constructor, al sitio Economía Sustentable.

Hijo de madre arquitecta y padre ingeniero, Nacho confiesa que siempre fue hábil con las herramientas y que siempre le gustó hacer las cosas por sí mismo. También, que se inspiró un poco en algunos modelos de afuera vía videos de YouTube.

“Pero el diseño es propio. No copié ningún otro, sí por ahí algunas distribuciones de cosas, pero se fue gestando de a poco, lo fui imaginando y después materializando por mi cuenta”, explica Nacho.

“Está todo hecho con madera y revestida con chapas. Es una construcción con una muy buena aislación, ya que acá en invierno tenés temperaturas máximas de 5 o 10° bajo cero, y en verano, de 30 a 35°, también a eso hay que sumarle que acá en Cuyo, cuando hay viento Zonda puede soplar hasta 130 kilómetros por hora. Entonces, la hice que fuera lo más lo más resistente posible”, detalla.

En cuanto a los materiales, el propietario asegura que si bien en Argentina se consigue todo, el mayor problema, a diferencia de otros lugares como Estados Unidos, donde el wood framing es la construcción por excelencia, es que no está todo estandarizado para construir de forma modular. “Entonces, acá te cuesta más porque tenés que realizar más cortes, y trabajar un poco más para realizar algo que te quede perfecto, bien escuadrado y modulado”, agrega.

Para Nacho, “el valor diferencial de este tipo de construcción es la velocidad de ejecución y la calidez de que te queda cuando la terminás, porque no es lo mismo estar en una casita de madera con un montón de detalles, que estar en una construcción de ladrillo o cemento”.

Nacho explica por qué la tiny es eco-friendly: “Tenemos un baño de composite (para ahorrar agua), regamos con las aguas grises los nogales y elegimos no poner aire acondicionado”.

Además, todo el sistema de la casa es eléctrico: cuenta con microondas, pava eléctrica, mini heladera y termotanque. A la vez, al ser pequeña, también es fácil de limpiar y de mantener, dice el propietario de la tiny, una de las pocas que hay en la zona que recibe a viajeros de todo el mundo.

Nacho explica que la tiny idealmente es para dos personas. “La superficie de la tiny es de 18 m2 con un entrepiso, tiene 12 m2 en la planta baja y un entrepiso con el dormitorio principal de 6 m2 más.

En cuanto a la inversión inicial, el creador de la tiny mendocina dice que fue de entre 15.000 a 18.000 dólares en materiales aproximadamente, sin la mano de obra.

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