Anabel Fernández Sagasti: la “piedra mendocina” en el zapato de Manuel García-Mansilla
Este jueves, el Senado de la Nación debatirá a partir de las 14 horas los pliegos de Ariel Lijo y de Manuel García-Mansilla a quienes el Gobierno designó mediante decreto para conformar la Corte Suprema de Justicia. Mucho se habló del rechazo generalizado del Juez Lijo, pero poco sobre García-Mansilla, a quien una parte de …
Este jueves, el Senado de la Nación debatirá a partir de las 14 horas los pliegos de Ariel Lijo y de Manuel García-Mansilla a quienes el Gobierno designó mediante decreto para conformar la Corte Suprema de Justicia.
Mucho se habló del rechazo generalizado del Juez Lijo, pero poco sobre García-Mansilla, a quien una parte de los senadores nacionales están dispuestos a apoyar.
El problema principal de García-Mansilla es que Lijo lo arrastra. Como ambos pliegos serán debatidos de forma unánime, hay quienes sostienen que a pesar de apoyar al primero se abstendrán para no votar al segundo.
Así las cosas, parece que el quórum a esta hora está garantizado en la Cámara alta del Congreso Nacional. Sin embargo, todo indica que sendos pliegos caerán vertiginosamente, lo que representará una batalle perdida para el Gobierno Nacional.
No son pocos los legisladores nacionales que se dirigieron a la Casa Rosada con el fin de aconsejarle al presidente Javier Milei retirar los pliegos, habida cuenta de que no hay aval suficiente.
El último de ellos fue el radical Eduardo Vischi, que responde al gobernador correntino Gustavo Valdés, quien a su vez intenta tejer buenos lazos con el Gobierno Nacional.
Sin embargo, no hay indicios de que Milei escuche a los bloques opositores, ni a los dialoguistas ni a los otros. Desde Balcarce 50 sostienen que a pesar de los intentos del presidente por posponer todo lo posible la sesión, “hoy prefiere desentenderse”.
Va a pasar lo que tenga que pasar y no hay nada que el Gobierno nacional pueda hacer al respecto.
Podría quizá sí enviar los pliegos por separado y quizá, asimismo, intentar que García-Mansilla conserve su puesto en el máximo organismo judicial del país. Pero la intentona también corre un fuerte riesgo de fracasar.
Es que no es un juez en el que confíen mucho desde la oposición y ello se debe a una pregunta, una simple y sencilla pregunta que le hizo Anabel Fernández Sagasti.
La mendocina le consultó si aceptaría ser designado en la Corte por decreto durante la audiencia pública que el año pasado tuvo lugar en la Cámara alta, algo que García-Mansilla rechazó rotundamente. Poco después demostró haber mentido con su respuesta.
Por esta razón, tanto Unión por la Patria como otros senadores –tales los casos de Martín Lousteau de la UCR o Guadalupe Tagliaferri del PRO- utilizarán el argumento de que no es una persona de confiar.
Básicamente fundamentarán que si mintió en una pregunta tan simple, aunque institucionalmente relevante, no sería ético dejarlo ejercer poder dentro de la Corte Suprema de la Nación.