Amenazas y aprietes: escándalo en la Legislatura mendocina por el tratamiento de una ley sobre RTO

Este martes, la Legislatura de Mendoza vivió uno de los momentos más bizarros desde que existe como uno de los tres Poderes del Estado. Todo arrancó cuando el senador provincial de La Unión Mendocina, Valentín González, junto a legisladores del PJ, pidió que se trate un proyecto que exime del pago de la Revisión Técnica …

Este martes, la Legislatura de Mendoza vivió uno de los momentos más bizarros desde que existe como uno de los tres Poderes del Estado.

Todo arrancó cuando el senador provincial de La Unión Mendocina, Valentín González, junto a legisladores del PJ, pidió que se trate un proyecto que exime del pago de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) a jubilados y personas con discapacidad.

Lo hizo basándose en un artículo del reglamento de la cámara alta que permite aprobar con mayoría simple proyectos que tienen más de un año de antigüedad sin ser tratados.

Prometieron acompañar la medida el Partido Verde, con lo cual se podría aprobar sin más. El radicalismo contaba con un voto menos, ya que Hebe Casado cumple las funciones del Poder Ejecutivo, por estar de viaje Alfredo Cornejo en Londres. En su lugar quedó Martín Kerchner, quien, al presidir la sesión, no podía votar.

En ese contexto, el radicalismo explotó de furia y decidió pedir un cuarto intermedio, que duró más de 40 minutos. En el interín ocurrieron dos cosas. Una polémica y otra grave.

Primero: se lo convocó a Gustavo Soto, quien debió “volar” desde Tupungato hasta el Senado. Ello para no quedar el oficialismo en minoría.

Segundo, la senadora Natacha Eisenchlas acusó a los que impulsaron la medida, principalmente a González, de ser “de cuarta”, y anticipó que no les iban a aprobar de ninguna manera el proyecto.

Acto seguido, amenazó con que “si se van a manejar así, nosotros nos vamos a manejar con nuestras propias mayorías y vamos a modificar el reglamento”. Finalmente, todo quedó trunco. La presión pudo más.

“Los radicales no tratan nada en comisiones que no sean proyectos de ellos, hay 400 expedientes atrasados en las comisiones, esto es un antes y un después”, dijo a Diario Mendoza Today uno de los testigos de lo sucedido. Y se lamentó: “Una pena, hubiera beneficiado a jubilados y discapacitados”.

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