La mora alcanzó al 13,5% de las empresas y la cifra no para de aumentar mes a mes
Mientras la mora de los hogares no deja de crecer y ya llegó al 12% en abril, volviendo a acelerar la marcha, el impago crediticio de las empresas también se mantuvo en alza y se más que triplicó en un año, llegando al 3,3% del stock de créditos a firmas en abril y ya superando …
Mientras la mora de los hogares no deja de crecer y ya llegó al 12% en abril, volviendo a acelerar la marcha, el impago crediticio de las empresas también se mantuvo en alza y se más que triplicó en un año, llegando al 3,3% del stock de créditos a firmas en abril y ya superando el 10% en algunas provincias.
Medido por cantidad de empresas, el 13,5% está en mora y unas 21.948 hace un año que registra impagos. La baja del consumo en el mercado interno de los hogares impacta no solo en la deuda de las familias, sino también en la capacidad financiera de las empresas.
La consultora 1816 adelantó, como viene haciendo desde inicios del año, al menos por ahora con sostenidos aciertos, los datos de morosidad del sistema privado, tanto hogares como empresas, correspondientes a abril. La irregularidad en los hogares, dato que se viene llevando el grueso de las miradas desde que llegó al récord, y muy por encima del máximo anterior, volvió a acelerar en abril y llegó al 12%, cumpliendo ya 17 meses de puras subas. El fenómeno obliga a los bancos a sostener tasas elevadas en sus préstamos, para compensar el impacto de la mora en sus balances, lo que a su vez se traduce en dificultades para el sector productivo, que ve más complicado el acceso a un crédito, al tiempo que cada vez se le dificulta más cumplir con los pagos de los ya otorgados.
En ese sentido, desde 1816 adelantaron que la mora de las empresas trepó al 3,3% en abril. Había llegado al 3,1% en marzo (por cierto, el total del sector privado llegó al 7,3%, otro récord). No deja de subir hace doce meses. En el último año se más que triplicó desde el 0,9% que había marcado en marzo del 2025. De hecho, está cerca de haberse cuadruplicado. El número, con todo, todavía está lejos del pico histórico del 8,1% a principios del 2020, luego de la crisis cambiaria sostenida a lo largo del 2018-2019.
Sin embargo, el Instituto Argentina Grande (IAG) mostró que el número total esconde coyunturas más acuciantes y que la realidad es algo más complicada en algunas provincias. Así, en La Rioja la mora empresaria llegó al 13,2% del stock total de créditos, según los datos oficiales del BCRA a marzo. En Santiago del Estero ya está en 12,3%. En Chubut llegó al 9,2%. En Mendoza al 7,2%. Y en Chaco al 6,6%. El IAG calificó como elevados a los niveles en torno al 7% y como “ya preocupantes” a los que superan el 10%.
El IAG agregó: “Hoy, 21.948 empresas están en situación de pago 5, lo que representa el 7,7% del total de las empresas deudoras y un crecimiento del 65% en solo un año. Cuando se contempla la cantidad de empresas con dificultades de pago (situación 3, 4 y 5), el 13,5% están en mora. Este número es mayor que la morosidad medida por monto de dinero (como lo hace BCRA) porque hay muchas empresas que se endeudan por valores bajos y que, por lo tanto, no hacen que suba tanto el monto moroso (pero cuya situación queda en evidencia cuando se observa cantidad de empresas -independientemente del monto- que tienen una línea de crédito con atraso de pago)”.
El Centro de Estudios de la UIA sumó datos en su última encuesta a 644 empresas de diversas actividades, regiones y tamaños. El 46,1% señaló que la caída de la demanda interna es el principal problema que enfrenta. El 45,6% aseguró que tuvo problemas para afrontar al menos uno de sus pagos y, de ellos, aunque la mayoría sufrió más al pagar impuestos y a proveedores, el 25% expresó que las principales dificultades aparecen a la hora de enfrentar compromisos financieros, lo que genera consecuencias por mayores pagos de intereses y aumento del endeudamiento.
Dos encuestas del INDEC, una a supermercados y otra a industrias, mostró que, además de que en ambos casos el consumo interno era el principal de los problemas, entre supermercadistas solo el 2,7% consideró como fácil el acceso a crédito, y el 30,7% como difícil; mientras que entre industriales solo el 6,8% lo figuró como fácil y el 33% como difícil.
La cuestión del consumo es una clave. Un informe de PxQ remarcó que, tal como lo mide el INDEC, incluye todo lo que no es ahorro al nivel de los hogares, es decir que cuenta como consumo la compra de productos importados, las compras en el exterior, el gasto en servicios públicos, nafta, salud, servicios financieros, entre otros. Así el consumo privado subió 4,3% en los primeros dos años del Gobierno, dato muy celebrado por el oficialismo, pero el consumo interno cayó 1,1% al comparar con 2023.


