Crecen las exportaciones de las pymes, pero la industria reclama alivio interno

Las pequeñas y medianas empresas encontraron en las exportaciones una vía de expansión en medio de la debilidad del mercado interno. Durante el primer cuatrimestre de 2026, las ventas externas del segmento alcanzaron los US$3.557 millones y marcaron el mejor desempeño para ese período desde 2013, según datos del Ministerio de Economía. El crecimiento de las exportaciones pyme aparece …

Las pequeñas y medianas empresas encontraron en las exportaciones una vía de expansión en medio de la debilidad del mercado interno. Durante el primer cuatrimestre de 2026, las ventas externas del segmento alcanzaron los US$3.557 millones y marcaron el mejor desempeño para ese período desde 2013, según datos del Ministerio de Economía.

El crecimiento de las exportaciones pyme aparece como uno de los fenómenos económicos más relevantes del año. En un escenario atravesado por la desaceleración del consumo, la caída de la actividad industrial y el aumento de los costos operativos, muchas empresas buscaron compensar la pérdida de demanda local con una mayor inserción internacional.

El avance de las ventas al exterior mostró además una expansión generalizada entre los distintos complejos productivos. El sector de Combustibles y Energía encabezó el crecimiento con una suba interanual del 101,1%, impulsado por la mayor producción de hidrocarburos y el desarrollo de Vaca Muerta.

Detrás se ubicaron las Manufacturas de Origen Agropecuario, que avanzaron 42,7%, mientras que los Productos Primarios crecieron 29,4%. Las Manufacturas de Origen Industrial también registraron una mejora importante, con un incremento del 17,5%.

El fenómeno exportador tuvo un rasgo destacado: el protagonismo de las firmas de menor tamaño. Las microempresas lideraron la expansión con un salto del 61,9% en sus colocaciones externas. Las pequeñas empresas crecieron 36,8%, mientras que las medianas mostraron un avance del 23,3%.

La dinámica revela un cambio en la estrategia de muchas compañías, que comenzaron a explorar mercados internacionales ante el deterioro de la demanda doméstica y la necesidad de sostener niveles de actividad.

En paralelo, los destinos de exportación también reflejaron una fuerte recuperación. Las ventas hacia Estados Unidos crecieron 103,5%, mientras que España registró una suba del 62,9%. China avanzó 47,7% y se consolidó como uno de los principales compradores de productos argentinos.

Dentro de la región, Uruguay mostró un incremento del 14,8% y Brasil avanzó 10,1%, en un contexto de mayor integración comercial y recuperación parcial de algunos sectores industriales.

Crecen las exportaciones de las pymes, pero la industria reclama alivio interno

Para las pymes, el crecimiento exportador representa una fuente de oxígeno financiero en un contexto de fuerte presión sobre los costos. La posibilidad de generar ingresos en dólares y diversificar mercados se convirtió en una herramienta clave para sostener la producción y preservar empleo.

El escenario también tiene impacto macroeconómico. Un mayor ingreso de divisas fortalece las reservas internacionales, mejora la posición externa del país y reduce las tensiones cambiarias, uno de los principales objetivos del programa económico del Gobierno.

Según estimaciones de la consultora Abeceb, Argentina cerró 2025 con exportaciones de bienes por US$87.100 millones y se ubicó como el quinto mayor exportador de América Latina, detrás de México, Brasil, Chile y Perú.

La economista Elisabet Bacigalupo, integrante del equipo macroeconómico de Abeceb, señaló que Argentina podría acercarse al cuarto puesto regional durante 2026 si logra superar el volumen exportador peruano. Sin embargo, advirtió que Perú también podría mejorar sus proyecciones, por lo que el país probablemente continúe alternando entre el cuarto y quinto lugar en la región.

Las perspectivas para este año continúan siendo positivas. Las proyecciones privadas esperan un crecimiento de las exportaciones impulsado por la recuperación agroindustrial, el aumento de la producción energética, la expansión de algunos sectores industriales y una mejora parcial en los precios internacionales de determinados commodities.

Los últimos datos del INDEC reforzaron esa tendencia. Durante abril, las exportaciones argentinas alcanzaron US$8.914 millones y marcaron el mayor valor nominal de toda la serie histórica para ese mes.

Abeceb proyectó además que Argentina podría cerrar 2026 con un superávit comercial cercano a los US$20.000 millones. Ese escenario permitiría fortalecer las reservas del Banco Central, reducir presiones sobre el tipo de cambio y mejorar las expectativas financieras. Sin embargo, detrás del récord exportador persiste una situación compleja para buena parte del entramado pyme orientado al mercado interno.

Ley de Salvataje Nacional, ¿el rescate?

La caída del consumo, el aumento de tarifas y la presión impositiva mantienen en alerta al sector industrial. Frente a ese escenario, Industriales Pymes Argentinos (IPA), la entidad encabezada por Daniel Rosato, presentó un proyecto de Ley de Salvataje Nacional para asistir a las empresas afectadas por la recesión.

La iniciativa propone medidas de alivio fiscal, laboral y tarifario con el objetivo de reducir costos y evitar cierres de plantas y pérdida de puestos de trabajo. Entre los principales puntos del proyecto figura una reducción del 50% en las tarifas de energía eléctrica, gas natural y agua para las industrias pyme. Además, el texto incorpora una rebaja del 50% en el IVA aplicado sobre esos servicios cuando formen parte de los procesos productivos.

La propuesta busca amortiguar el impacto del aumento de costos fijos sobre un sector que todavía enfrenta dificultades para recuperar el nivel de actividad.

En ese contexto, el crecimiento exportador aparece como una oportunidad, aunque todavía insuficiente para compensar la debilidad estructural del mercado interno. El desafío para las pymes argentinas será sostener la expansión externa sin perder capacidad productiva en el frente doméstico.

El desempeño de sectores vinculados con energía, agroindustria, economía del conocimiento y manufacturas industriales será determinante para consolidar un perfil exportador más diversificado y menos dependiente de los ciclos internos.

Para el entramado pyme, la ecuación sigue abierta: mientras las exportaciones muestran números récord, la recuperación plena todavía depende de una mejora sostenida de la actividad local.

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