Una interna silenciosa entre Karina Milei y Santiago Caputo define la relación entre la Casa Rosada y Mendoza

La mesa política del presidente Javier Milei atraviesa por estas horas una discusión interna que, entre otros puntos, tendrá un impacto directo en Mendoza y el rol que ocupa la provincia a nivel nacional. El debate entre los más altos funcionarios de la Casa Rosada gira en torno a los criterios para establecer acuerdos con …

La mesa política del presidente Javier Milei atraviesa por estas horas una discusión interna que, entre otros puntos, tendrá un impacto directo en Mendoza y el rol que ocupa la provincia a nivel nacional.

El debate entre los más altos funcionarios de la Casa Rosada gira en torno a los criterios para establecer acuerdos con los gobernadores, haciendo hincapié en la necesidad de garantizar la gobernabilidad en el Congreso de la Nación y el diseño de la estrategia de cara a las elecciones del 2027.

En el oficialismo hay dos posturas que se contraponen. Por un lado, desde el sector del asesor Santiago Caputo sostienen la necesidad de armar un acuerdo con las provincias referente a la posibilidad de alcanzar acuerdos legislativos y, en última instancia, negociar el armado electoral.

Básicamente, el objetivo del ala caputista del Gobierno tiene que ver con darle sustentabilidad a la gestión de Milei a través de un armado político con puntuales mandatarios que en cierto punto comparten la lógica económica del presidente.

Se trata de una estrategia que la secretaria General de Presidencia, Karina Milei, en línea  con Eduardo “Lule” y el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem, resiste ante su propia visión que sostiene la necesidad de mantener cierta cautela.

El sector karinista cree que es mejor postergar cualquier definición de índole electoral para después del Mundial de Futbol 2026, sosteniendo que aún es temprano para hablar de candidaturas.

En esta lógica, lo que entiende la hermana del presidente es que primero es necesario evaluar cuál será el comportamiento electoral de los gobernadores, si desdoblan o no las elecciones y cuál será en definitiva el beneficio para el Gobierno Nacional.

Por ahora, la postura que predomina es la del ala karinista del Gobierno, entendiendo que las relaciones con los mandatarios provinciales son gestionadas por el ministro del Interior Diego Santilli y por subsecretario de Gestión Institucional Eduardo “Lule” Menem, que indudablemente responden a la hermanísima.

Parece una interna menor, pero no lo es. Esta puja será la que determine las condiciones del diálogo entre el Gobierno nacional y el provincial y los niveles de asistencia financiera que reciba Mendoza en los meses previos al inicio de la campaña electoral.

La victoria en la postura de “El Jefe” sugiere que la Nación enviará dinero a la provincia dependiendo de las necesidades de corto plazo en medio de una agitada agenda parlamentaria.

Desde La Libertad Avanza ya se descarta por estas horas la reedición de las negociaciones en bloque que el gobernador Alfredo Cornejo mantenía junto al mandatario entrerriano Rogelio Frigerio y el chaqueño Leandro Zdero.

En tal contexto, desde Casa Rosada se planea implementar una estrategia de individualización con el fin de diluir el paso de la liga de los gobernadores, imponiendo un esquema de negociación “voto a voto”.

Es decir, el Gobierno de Milei continuará tendiendo puentes con el gobierno mendocino con el fin de conseguir los votos necesarios que permitan aprobar leyes enviadas por el oficialismo al Congreso.

Allí la relación con Mendoza quedará en todo caso reducida a un esquema de aporte de dinero basado en el apoyo legislativo, donde la provincia se verá obligada a negociar su acompañamiento un voto a la vez.

Esta nota habla de: