Milei con legisladores estadounidenses: patentes, laboratorios y la promesa de USD 8.000 millones

El encuentro del presidente Milei con congresistas estadounidenses que visitaron este viernes la Casa Rosada ocurrió en plena tensión por la ley de patentes y mientras el Gobierno negocia con Washington uno de los proyectos más sensibles para la industria farmacéutica argentina. La foto oficial mostró a Javier Milei sonriente junto al embajador estadounidense Peter …

El encuentro del presidente Milei con congresistas estadounidenses que visitaron este viernes la Casa Rosada ocurrió en plena tensión por la ley de patentes y mientras el Gobierno negocia con Washington uno de los proyectos más sensibles para la industria farmacéutica argentina.

La foto oficial mostró a Javier Milei sonriente junto al embajador estadounidense Peter Lamelas y una delegación de legisladores de Estados Unidos. Pero detrás del protocolo diplomático hubo bastante más que una visita institucional.

La reunión coincidió con un momento delicado para el Gobierno: la frenada del tratamiento legislativo del Patent Cooperation Treaty (PCT), un acuerdo internacional impulsado por Washington y resistido por laboratorios nacionales que advierten sobre un posible fortalecimiento del poder de las farmacéuticas multinacionales.

Promesa de inversión millonaria

Aunque el comunicado oficial evitó mencionar el tema, el trasfondo de la visita parece haber estado atravesado por esa negociación. De hecho, horas después del encuentro, la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe), que nuclea a laboratorios internacionales de innovación, anunció una intención de inversión de USD 8.000 millones en investigación clínica durante los próximos seis años.

La secuencia política no pasó desapercibida: primero la reunión con legisladores vinculados al entorno republicano de Donald Trump y luego el anuncio empresarial ligado a la propiedad intelectual y al negocio farmacéutico.

La delegación estadounidense estuvo encabezada por Mario Díaz-Balart, uno de los republicanos más activos en política latinoamericana dentro del Congreso norteamericano y un dirigente cercano al trumpismo. También participaron Andrew Harris, Chuck Edwards, David Rouzer, Jay Obernolte y el demócrata Henry Cuellar.

Más tarde, parte de la comitiva compartió un almuerzo con Luis Caputo, Pablo Quirno y el secretario de Minería Luis Lucero en la Embajada de Estados Unidos, en un encuentro que amplió la agenda hacia inversiones y sectores estratégicos.

El punto más sensible sigue siendo el PCT. El tratado fue firmado por la administración libertaria a comienzos de año y contempla mecanismos internacionales de reconocimiento de patentes que generan fuerte rechazo en parte de la industria farmacéutica local.

Los laboratorios argentinos aseguran que el acuerdo podría facilitar posiciones dominantes de compañías extranjeras y dificultar el desarrollo de medicamentos genéricos o producciones locales. Desde hace meses, el lobby empresarial presiona sobre gobernadores y legisladores para evitar que el Congreso avance con la aprobación definitiva.

En paralelo, Washington viene reclamando señales concretas de cumplimiento del acuerdo. Según trascendió, el Gobierno decidió postergar el debate parlamentario no para abandonar el proyecto sino para usarlo como carta de negociación frente a Estados Unidos.

En otras palabras: mientras el Gobierno intenta destrabar uno de los acuerdos más sensibles de su agenda internacional, las farmacéuticas globales empiezan a poner sobre la mesa promesas de inversión millonarias.

La discusión no es menor. El debate sobre patentes farmacéuticas suele enfrentar dos modelos: el de protección fuerte a la innovación privada y el de acceso más flexible a medicamentos y desarrollos locales.

El paso de la delegación estadounidense por Casa Rosada dejó expuesto uno de los frentes de negociación más silenciosos —y más sensibles— de la relación entre Milei y Washington.

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