El aula en llamas: cuando el respeto se rompe desde adentro
Un video viral mostró a una vicedirectora pateando el banco de un alumno de 15 años durante una situación de indisciplina. El video no duró más de un minuto, pero bastó para generar una ola de reacciones en redes sociales y encender un debate que va mucho más allá del hecho puntual. El episodio reabre …
Un video viral mostró a una vicedirectora pateando el banco de un alumno de 15 años durante una situación de indisciplina.
El video no duró más de un minuto, pero bastó para generar una ola de reacciones en redes sociales y encender un debate que va mucho más allá del hecho puntual.
El episodio reabre un debate urgente: ¿quién tiene la responsabilidad de sostener el respeto dentro del aula?
En él se ve a la vicedirectora de la Escuela N° 540 de Rosario, provincia de Santa Fe, pateando el banco de un alumno de 15 años que cursa tercer año.
Todo comenzó cuando la docente a cargo del aula solicitó la intervención de la vicedirectora ante las constantes faltas de respeto de los estudiantes.
La autoridad llegó, intentó restablecer el orden, pero en medio de su intervención el alumno comenzó a mover el banco de manera reiterada y provocadora.
Fue entonces cuando ella reaccionó de una forma que nadie esperaba —y que una compañera registró con su celular.
“¿Vas a seguir molestando? ¿Vas a seguir o querés que te ponga el banco un poquito más adelante?”
El video fue subido a redes sociales por una alumna presente en el aula, lo que derivó en consecuencias para ambas partes: la vicedirectora recibió una sanción administrativa —aunque, según trascendió por los padres de la misma escuela, continúa asistiendo a la escuela— y la alumna que grabó y publicó el video enfrentaría una “sanción mayor”.
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La voz de la familia
Silvia, madre del alumno que movía el banco, dio su versión en un programa de televisión. Aclaró que no avala la conducta de su hijo y que está de acuerdo con que haya sido sancionado, pero aprovechó para denunciar un clima generalizado de maltrato en la institución: según ella, a los estudiantes se les prohíbe ir al baño y se los obliga a estar en clase con las ventanas abiertas en pleno invierno.
¿Qué pasaría en Mendoza?
El episodio nos llevó a preguntarnos cómo respondería la Dirección General de Escuelas (DGE) ante una situación similar en nuestra provincia. La respuesta fue clara y contundente.
“Sin lugar a dudas, esta no es la manera de reaccionar de un director. Ante cualquier episodio de un estudiante, inclusive de violencia, el adulto es el que tiene que mostrar otra manera de resolver las cosas. Así como no sería correcto que un chico patee el banco, mucho menos lo es que la directora lo patee. El adulto tiene que demostrar que hay otra manera de resolver los conflictos: a través del diálogo, no de la violencia.”
Desde el Ministerio de Educación explicaron a Mendoza Today que, si ocurriera algo así en Mendoza, se iniciaría de inmediato un procedimiento administrativo: primero se le pide a la persona involucrada que presente un descargo por escrito; luego se realiza una investigación con quienes estuvieron presentes. Dependiendo de los resultados, las sanciones pueden ir desde un llamado de atención sin registro en el legajo hasta la suspensión o incluso la exoneración. Si el docente es titular, interviene la Junta de Disciplina; si es suplente, el proceso recae en la Dirección de Línea y el supervisor correspondiente.
Un problema que nos interpela a todos
Los mendocinos no tardaron en opinar. Y el consenso apunta a algo más profundo que un banco pateado: parece que la falta de respeto y la erosión de la autoridad se han convertido en un fenómeno social que excede las aulas.
¿Dónde quedó aquella imagen de la “señorita maestra” como figura de respeto y autoridad moral? ¿Es posible recuperar ese vínculo? ¿La educación en valores sigue siendo responsabilidad compartida entre la familia y la escuela, o cada vez más cada uno mira para otro lado?
El video de Rosario no tiene una sola lectura. Tiene muchas. Y todas nos incomodan un poco.


