Allasino festeja el tarifazo: el intendente de Luján respaldó que los mendocinos paguen hasta 50% más de gas

Hay gestos que retratan a un dirigente más que cualquier discurso de campaña. Esta semana, en el tradicional toque de diana que se realiza en la residencia gubernamental por el aniversario del 25 de Mayo, el intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino, eligió un escenario solemne para defender una medida que va a golpear …

Hay gestos que retratan a un dirigente más que cualquier discurso de campaña. Esta semana, en el tradicional toque de diana que se realiza en la residencia gubernamental por el aniversario del 25 de Mayo, el intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino, eligió un escenario solemne para defender una medida que va a golpear de lleno el bolsillo de sus propios vecinos: la eliminación del subsidio de Zona Fría, que ya cuenta con media sanción en el Congreso de la Nación.

No es un detalle menor. Si el proyecto que impulsa el Gobierno nacional prospera en el Senado, Luján es justamente uno de los departamentos mendocinos que perdería un beneficio que hoy descuenta entre el 30% y el 50% de la factura de gas. Traducido en plata y en pleno invierno, significa que miles de hogares lujaninos van a empezar a pagar la boleta mucho más cara. Para los usuarios que queden afuera del régimen, el aumento puede llegar a duplicar lo que pagan hoy.

Y aun así, el intendente salió a respaldarlo.

“El show de los subsidios”, según el funcionario que aumenta las tasas

Consultado por el periodista Matías Pascualetti, de radio Nihuil, Allasino no dejó margen para la duda. “Nosotros queremos tener regímenes para cada situación con una normativa distinta. Entonces mañana vamos a hacer las zonas de calor, y a las provincias en que hace mucho calor les damos el beneficio porque hace calor. Si empezamos a hacer una regulación tras otra vamos a terminar regulando cada grado centígrado, pero en el tiempo acumuladas esas malas prácticas generan una distorsión de la economía”, argumentó.

El remate fue todavía más elocuente: “El show de los subsidios nos ha llevado al estado en que estamos”.

La frase merece detenerse. La pronuncia un funcionario que conduce un municipio donde las tasas no paran de aumentar y donde los empleados comunales cobran uno de los sueldos más bajos de toda la provincia. Allasino habla de “distorsiones” y de “malas prácticas” mirando hacia Buenos Aires, pero esquiva el espejo: la presión tributaria que él mismo decide sobre los lujaninos y los salarios que paga en su propia administración son parte del mismo problema que dice combatir. El ajuste, cuando lo define el Estado nacional, es “el camino a la normalidad”; cuando lo decide el intendente sobre el vecino, simplemente no se nombra.

“Cuando uno eligió vivir en tal lugar, conocía las condiciones”

Allasino admitió que el recorte “será duro para los usuarios”. Pero acto seguido relativizó ese impacto con una idea que dice mucho sobre cómo entiende el rol del Estado: “Cuando uno eligió vivir en tal lugar conocía las condiciones. Hace 20 años atrás no existía el régimen de Zona Fría y nosotros nos acostumbramos a ciertos estados que no son los normales en cualquier lugar del mundo y después distorsionamos”.

Allasino festeja el tarifazo: el intendente de Luján respaldó que los mendocinos paguen hasta 50% más de gas
Con ese recorte, el subsidio que actualmente beneficia a toda Mendoza, con descuentos de entre el 30% y el 50% dependiendo de la zona, ahora sólo se restringiría a Malargüe.

Es una afirmación dura de sostener frente a una familia lujanina. Nadie “elige” el frío del invierno mendocino como quien elige un servicio premium. El gas no es un lujo: es calefacción, es agua caliente, es la posibilidad de que los chicos y los abuelos no pasen frío. Decirle a un vecino que el problema es que “se acostumbró” a calefaccionarse implica naturalizar que, de ahora en más, ese derecho elemental dependa de cuánto pueda pagar.

Para apuntalar su postura, el intendente recurrió a un ejemplo extranjero: sostuvo que en Estados Unidos ciudades de climas tan distintos como Seattle y Miami funcionan bajo el mismo régimen energético. “Una provincia como Mendoza que tiene amplitud térmica, que tiene mucho calor en verano y mucho frío en invierno, ¿también vamos a tener un régimen de temperatura en el verano para el aire acondicionado? No está bien, no es lo racional, ningún país serio hace eso. La transición es dura, pero entendamos que es el camino a la normalidad”, afirmó.

El problema del argumento es que compara realidades incomparables. El poder adquisitivo de un hogar de Seattle o de Miami no es el de la mayoría de las familias mendocinas que cobran sueldos bajos, que llega al día 20 con la tarjeta al límite y que vio caer su consumo mes a mes.

La “transición a la normalidad” suena razonable en una sala de conferencias; en la mesa de un hogar endeudado es, lisa y llanamente, una boleta que no se va a poder pagar.

El costo real, en una provincia que ya no llega a fin de mes

Mendoza atraviesa un cuadro social que ningún funcionario debería poder ignorar: salarios que se actualizan tarde y por debajo de la inflación, familias y pequeñas y medianas empresas cada vez más endeudadas, y un consumo que sigue en caída.

En ese contexto, sumar un tarifazo de gas de hasta el 50% —y en algunos casos más— no es una “corrección de distorsiones”: es empujar a más hogares al límite.

El comerciante que ya no vende, la pyme que sostiene puestos de trabajo a fuerza de financiamiento caro, el jubilado, el trabajador municipal que cobra uno de los sueldos más bajos de la provincia. Todos ellos van a recibir, si el proyecto avanza en el Senado, la misma boleta más cara que su intendente salió a celebrar.

La política se mide en las decisiones concretas y en a quién se defiende cuando hay que defender a alguien. Esteban Allasino tuvo la oportunidad de pararse del lado de los mendocinos que la están pasando mal.

Eligió, en cambio, aplaudir el recorte. Y lo hizo, además, un 25 de Mayo: la fecha en que se recuerda que la representación política existe, precisamente, para cuidar al que menos tiene.

Nuevo golpe al bolsillo en Luján de Cuyo: las tasas vuelven a subir en mayo

Esta nota habla de: