Internas a cielo abierto, herencias y candidatos “importados”: la política mendocina con la mira puesta en 2027

Falta un año y medio para las elecciones, y aunque sea una eternidad en materia política, en Mendoza, sin excepciones, ya están todos mirando hacia el 2027. Nadie quiere quedarse afuera de la contienda y por ello ya empiezan a diagramar posibles escenarios y candidatos de todos los espacios políticos. Pero en lo meramente provincial …

Nicolás Sanz

Falta un año y medio para las elecciones, y aunque sea una eternidad en materia política, en Mendoza, sin excepciones, ya están todos mirando hacia el 2027. Nadie quiere quedarse afuera de la contienda y por ello ya empiezan a diagramar posibles escenarios y candidatos de todos los espacios políticos.

Pero en lo meramente provincial también entra la política nacional, siendo varios los referentes que llegaron a suelo mendocino con el fin de intentar marcar el pulso de las elecciones que están por venir y que tomarán mayor impulso una vez finalizado el mundial de este año.

Uno de estos referentes es Agustin Rossi, una especie de impulsor de la unidad del peronismo local, tan dividido y encerrado en internas que no logra instalar una figura única como candidato a gobernador para disputarle el poder al radicalismo.

Rossi sostiene la necesidad de armar un frente amplio, y por ahora improbable, en el que confluyan todo el peronismo, que hace años no logra ponerse de acuerdo, sectores de la izquierda y figuras desencantadas del PRO mendocino.

En este mismo contexto aparece el diputado nacional Luis Petri, figura con alto reconocimiento en la provincia y una valoración positiva con la que pocos ostentan, utilizando sus diferentes puestos en la política nacional como catapulta para las elecciones del próximo año en su aspiración de llegar a la Casa de Gobierno.

En el 2023, el ex ministro de Defensa del presidente Javier Milei expuso sus intenciones de gobernar la provincia al participar de una interna con el actual gobernador Alfredo Cornejo. Ambición, por cierto, que nunca abandonó y que hoy mira como algo altamente posible teniendo en cuenta que el mandatario provincial no puede reelegir y que es la figura natural de la alianza entre el Frente Cambia Mendoza y La Libertad Avanza.

El hecho de que figuras de la política nacional se inmiscuyan en la provincia termina por resaltar, por contraste, la crisis que atraviesa el peronismo mendocino que, como se mencionó, carece de un referente que pueda clamar su candidatura.

En este contexto es que resurge el nombre de la senadora Anabel Fernández Sagasti, quien vuelve a emerger como posible candidata o, en su defecto, como la armadora de un frente unido luego de varios intentos previos que no llegaron a buen puerto.

Hay, sin embargo, una figura que está en la mira de todo el peronismo mendocino por su imagen, gestión y facilidad de pragmatismo que podría posicionarlo como candidato y armador, incluso en parte por encima de Fernández Sagasti.

Se trata del maipucino Matìas Stevanato, quien esta semana se consagró en el primer lugar del ranking nacional de intendentes, posicionándolo como el favorito para arrebatarle el sillón de San Martín a Cornejo.

Es un efecto que, indirectamente, también beneficia al intendente de la Ciudad de Mendoza Ulpiano Suarez, uno de los hombres del radicalismo mejor valorados en la provincia y el país, llevandose además el sexto puesto del ranking y con una relación muy cercana al peronista.

La sintonía política entre ambos, unidos en parte por el rechazo a las políticas del Gobierno Nacional, permitió que se generen especulaciones de la posible confluencia de ambos referentes en un espacio siendo que hicieron públicas sus aspiraciones de gobernar la provincia.

Lo curioso en este caso es la interna que hoy protagoniza la Unión Cívica Radical con diversas figuras intentando llegar a la Casa de Gobierno entre los que se destacan los ministros Tadeo García Zalazar y Natalio Mema, y el intendente guaymallino Marcos Calvete.

Todo esto se da en el marco de un radicalismo que mide egos pero puertas adentro. Las internas, aunque trascienden, rara vez se hacen a cielo abierto y para cerrarlas será prioritario entender qué lugar ocupará Luis Petri en el armado.

Por fuera de estas fuertes internas el PRO marcó su propio pulso e intenta instalar al intendente de Luján de Cuyo Esteban Allasino, un hombre que salió más que fortalecido luego de las elecciones de medio término que se realizaron en febrero de este año.

En tal sentido, elevó la apuesta al hacer pública su intención de competir por la gobernación y ya empezó con grandes alocuciones, en parte, para instalar como candidato a presidente para el 2027 al ex mandatario Mauricio Macri.

El jefe comunal entiende que parte de la suerte del PRO dependerá de la recuperación de la identidad partidaria a nivel nacional, por lo que no es antojadiza la declaración que realizó en pos de posicionar a Macri como candidato a presidente.

En todo este complejo escenario quedan una serie de dudas que probablemente el mediano plazo empiece a disipar: ¿Logrará finalmente Fernández Sagasti unir a todo el peronismo? ¿Será Stevanato quien lidere la lista? ¿Armará un espacio junto con Ulpiano Suarez o competirán por separado en caso de que este sea el elegido del radicalismo? ¿Quién será finalmente el candidato de la UCR? ¿Conseguirá Petri su objetivo? ¿El PRO tendrá alianzas o se lanzará como frente propio? ¿Será Allasino el candidato?

Más tarde que temprano será que se conozcan las respuestas a todas estas incógnitas.

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