Inseguridad en Mendoza: cierra una semana negra, con cosecha de noticias policiales
La semana que termina hoy en Mendoza estuvo marcada por una escalada de noticias policiales de distintos tipos y colores, que pone en jaque la sensación de paz social que pretende la inmensa mayoría de los mendocinos para sus barrios, pueblos y ciudades. Los diferentes hechos delictivos, de los que ha dado cuenta oportunamente Mendoza …
La semana que termina hoy en Mendoza estuvo marcada por una escalada de noticias policiales de distintos tipos y colores, que pone en jaque la sensación de paz social que pretende la inmensa mayoría de los mendocinos para sus barrios, pueblos y ciudades.
Los diferentes hechos delictivos, de los que ha dado cuenta oportunamente Mendoza Today, vienen preocupando más de lo habitual a los mendocinos, que se niegan a naturalizar un problema de años y que parece nadie puede resolver. Mucho menos en un contexto de escaso o nulo crecimiento de la provincia, como reflejan las estadísticas de los últimos años, que hasta ahora ha dejado fuera del circuito productivo a miles de personas.
Las inversiones y los resultados de los esfuerzos por motorizar la economía de Mendoza pueden esperar los tiempos razonables. La vida y la integridad física de las personas, no.
Un complicado caso de inseguridad
Uno de los sucesos más impactantes ocurrió cuando Franco Adrián Correa Robles, un comerciante de 43 años, decidió perseguir a un delincuente que le había sustraído una bicicleta de su domicilio. El desenlace fue fatal: Correa Robles alcanzó al sospechoso con su vehículo y lo atropelló, provocándole la muerte de forma instantánea. El hecho reabre el debate sobre la inseguridad y los límites de la legítima defensa.
La situación judicial de Correa es sumamente delicada, ya que la Justicia mendocina debe determinar si su accionar encuadra en una legítima defensa o en un homicidio simple.
Al haber perseguido al delincuente fuera de su propiedad y utilizar un vehículo como arma para terminar con su vida tras el robo de una bicicleta, el comerciante enfrenta la posibilidad de una imputación por exceso en la legítima defensa o directamente por homicidio.
Actualmente, la fiscalía analiza las cámaras de seguridad y los peritajes viales para decidir si Robles permanecerá en libertad o si será trasladado a un penal bajo una carátula que podría costarle varios años de prisión.
Por otro lado, la violencia también llegó al sector del transporte de pasajeros. Un chofer de 30 años, que presta servicios para la plataforma Maxim, fue víctima de un feroz asalto en el departamento de Las Heras. Un pasajero, con la intención de robarle, le propinó una puñalada en la espalda. El trabajador debió ser asistido de urgencia, mientras que el agresor logró huir de la escena. Lamentable.
El centro de la ciudad de Mendoza tampoco estuvo exento de la ola delictiva. Una farmacia ubicada en el corazón de la capital sufrió un importante robo bajo la modalidad de “boqueteros” o rotura de cristales. Los delincuentes destrozaron las vidrieras para ingresar al local y sustraer mercadería y dinero, evidenciando la vulnerabilidad de los comercios ante la falta de presencia policial efectiva en horas críticas. Se trata de la farmacia La Central, ubicada sobre la Avenida San Martín al 1301.
De turistas y vecinos
Finalmente, el blanco de la inseguridad alcanzó al turismo internacional. Un ciudadano norteamericano fue asaltado mientras recorría la provincia. El visitante fue abordado por delincuentes que, bajo amenaza, le quitaron sus pertenencias personales y documentos, un hecho que genera preocupación por el impacto negativo en la imagen de Mendoza como destino seguro.
Otro violento episodio sorprendió a los pasajeros del Metrotranvía. En la parada de Burgos y Álvarez, Las Heras, un hombre de 45 años y su hijo de 17 fueron atacados por una banda de al menos cuatro delincuentes. Las víctimas estaban esperando el tren, pero todo terminó en un verdadero “baño de sangre”, que quedó registrado por las cámaras de seguridad instaladas en el lugar.
Y en los barrios, la gente se siente desalentada. Un caso concreto es el distrito La Cieneguita, en el departamento de Las Heras, donde los vecinos parecen haber “tirado la toalla”. Por las noches, directamente se encierran tras las rejas en sus casas, cansados de pocos fructíferas e ineficientes reuniones con funcionarios de Seguridad, comisarios, alarmas comunitarias y otras acciones que fracasaron sistemáticamente.
No es el único vecindario que sufre por estos temas. Esta semana se reunieron con idéntico propósito los habitantes del barrio Bancario, de Godoy Cruz.
Y no es que el Gobierno provincial “no haga nada”. Pero parece que no alcanza. Hay más patrullaje, inteligencia, cámaras de monitoreos, capacitación de personal y una gran inversión en tecnología. Hay que reconocerlo. Pero la sumatoria de estos eventos refleja una realidad compleja donde nada parece ser suficiente para frenar la audacia y el libre andar de los delincuentes.


