¿Estrategia? El clan Bento se dispersa tras la histórica sentencia contra el exjuez
El núcleo familiar que Walter Bento intentó preservar durante años comenzó a fragmentarse tras la lectura de la condena en su contra el pasado 6 de febrero por coimas y lavado de activos. Nahuel Bento, recientemente sentenciado como coautor de lavado de activos, presentó un pedido ante el Tribunal Oral Federal Nº2 para radicarse en …
El núcleo familiar que Walter Bento intentó preservar durante años comenzó a fragmentarse tras la lectura de la condena en su contra el pasado 6 de febrero por coimas y lavado de activos.
Nahuel Bento, recientemente sentenciado como coautor de lavado de activos, presentó un pedido ante el Tribunal Oral Federal Nº2 para radicarse en Buenos Aires. El joven buscó esta autorización en un expediente paralelo donde se tramitan beneficios procesales mientras la sentencia no quede firme.
El motivo de la solicitud es la obtención de una beca en el Conicet para investigar, paradójicamente, el derecho a recurrir fallos penales. Nahuel planea desarrollar su estudio en la Universidad Nacional de José Clemente Paz, lo que le permitiría percibir un estipendio mensual rentado. Sin embargo, al pesar sobre él una condena de 5 años y una multa millonaria, quedó obligado a informar cualquier cambio de domicilio a la Justicia.
Por su parte, el hijo menor del clan, Luciano Bento, también decidió abandonar la provincia de Mendoza con un destino más lejano. A diferencia de sus parientes, el joven resultó absuelto por falta de acusación fiscal y no posee restricciones legales en su contra. Según trascendió, Luciano consiguió trabajo en España y tendría planificado trasladarse al Viejo Continente durante el próximo mes.
Estos movimientos generaron una fuerte reacción en el Ministerio Público Fiscal, que ya prepara una oposición formal al pedido de Nahuel. Fuentes del caso sospechan que se trataría de una estrategia judicial para dejar a la esposa de Bento, Marta Boiza, sola en el cuidado de su hijo Facundo, quien padece una discapacidad.
De esta forma, la defensa de Walter Bento podría insistir con el pedido de prisión domiciliaria bajo el argumento de la desprotección del joven.
La situación expuso una notable contradicción con la estrategia que la familia sostuvo durante los dos años de debate. En reiteradas ocasiones, los abogados aseguraron que la presencia del exjuez era indispensable y que Boiza se encontraba incapacitada físicamente para las tareas de cuidado. No obstante, ante el nuevo panorama, los hermanos que servían de apoyo en el hogar optaron por priorizar sus proyectos personales lejos de Mendoza.
Finalmente, el plano financiero del clan también sufrió un revés drástico debido a una rectificación del Tribunal. Un error administrativo inicial fue corregido y la multa para la mujer saltó de unos miles a la suma de 223 millones de pesos.
Mientras Walter Bento cumple su condena de 18 años en la cárcel de Cacheuta, su núcleo familiar enfrenta un proceso de dispersión que marcó el fin de una era para el exmagistrado.


