ATE criticó los cambios en el Hospital Saporiti: “En salud perinatal llegar tarde puede costar una vida”
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Mendoza, con Roberto Macho al frente, se metió en la polémica por el cierre de los servicios de Maternidad y Neonatología del Hospital Carlos Saporiti, en Rivadavia. Al igual que la oposición a nivel provincial, y tal cual expresó el intendente local, Ricardo Mansur, para ATE se …
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Mendoza, con Roberto Macho al frente, se metió en la polémica por el cierre de los servicios de Maternidad y Neonatología del Hospital Carlos Saporiti, en Rivadavia.
Al igual que la oposición a nivel provincial, y tal cual expresó el intendente local, Ricardo Mansur, para ATE se trata de un “vaciamiento y abandono sistemático“.
“Estamos en total desacuerdo con el Director Ejecutivo del Hospital Dr. Carlos Saporiti (Rivadavia), Dr. Francisco Boato, con respecto al cierre del servicio de Maternidad y Neonatología, que según él representa un beneficio para la sociedad. El problema radica en que cuando se cierra un servicio tan necesario en zonas alejadas de la provincia, de ninguna manera están reorganizando la salud: la están vaciando”, expresó Adriana Iranzo, Secretaria Adjunta de ATE y CTA Autónoma Mendoza.
Y recordaron que esta iniciativa se suma al cierre de los laboratorios de distintos efectores públicos, con la intención de centralizar ese trabajo en el Hospital José Néstor Lencinas.
Además, recordaron que hace casi un año y medio se implementó “la misma política” en el Hospital Carrillo, en Las Heras, donde cerraron el mismo servicio.
“Aunque quieran disfrazarlo de eficiencia, reordenamiento y mejor calidad, la verdad es otra, porque cuando alejan un servicio esencial para la población, incrementan el riesgo de las pacientes. En Maternidad y Neonatología no se discuten números fríos, porque se trabaja directamente con la vida o la muerte: se discute ¿qué pasa con una mamá que entra en trabajo de parto con una complicación?, ¿qué pasa con un bebé que necesita atención urgente?, ¿qué pasa cuándo una familia tiene que recorrer muchos kilómetros para llegar al centro asistencial?, ¿espera una ambulancia o llega tarde? En Salud Perinatal llegar tarde puede costar una vida”, ejemplificó la representante sindical.
Desde ATE, además de cuestionar la iniciativa impulsada por el Gobierno provincial y por “profesionales que ocupan cargos directivos y que salen a justificar lo injustificable, alzaron la voz y remarcaron que “no toda centralización representa mejoras en los servicios sanitarios. No se puede concentrar la atención profesional y especializada en un solo lugar, porque dejás despojados de tal servicio al resto de la población que reside en zonas más alejadas, con una menor capacidad de respuesta cercana ante las urgencias. Eso no es mejorar la calidad de un servicio esencial para la población. Eso es abandono sanitario, desigualdad territorial y un significativo retroceso en derechos para la sociedad”.
Además, subrayaron que la salud pública “no puede pensarse desde la lógica del recorte de servicios esenciales para la población”, más aún cuando las explicaciones que exhiben desde las altas esferas de la cartera sanitaria esgrimen “que sobran servicios, que hay poca demanda, que todo se va a resolver en otro hospital, pero al final, lo que hacen es cerrar, concentrar, derivar y desproteger a la comunidad”.
“Cuando el Estado se retira del territorio achica la Maternidad, vacía la Neonatología y deja a la comunidad sin respuestas próximas, lo que está haciendo es abrir la puerta a un modelo de gobierno donde la salud deja de ser un derecho y comienza a funcionar como un privilegio”, añadieron los voceros.
“Desde ATE no vamos a aceptar eso, porque un servicio de Maternidad no es un gasto y la Neonatología no es un lujo. Son servicios de atención materno infantil con una garantía mínima de cuidados e igualdad de vida”, enfatizó Adriana Iranzo, y puntualizó que “no se puede hablar de eficiencia cuando se pone en riesgo a las madres y a los recién nacidos. No se puede hablar de modernización cuando se quitan derechos. No se puede hablar de calidad de atención, porque llega más tarde. En realidad, la política sanitaria no es lo que se concentra por conveniencia administrativa. Una verdadera política sanitaria es la que protege la atención de una comunidad donde vive, a tiempo frente a una urgencia”.


