El factor Villarruel: capital político autónomo y el fantasma de una alianza con Macri

La consolidación de la vicepresidenta Victoria Villarruel como una figura con peso político propio dejó de ser una simple especulación en Casa Rosada para transformarse en un dato estadístico concreto. Según el último relevamiento de la consultora Opinaia, la presidenta del Senado sostiene una imagen positiva del 45%, ubicándose inmediatamente detrás del presidente Javier Milei, …

Nicolás Sanz

La consolidación de la vicepresidenta Victoria Villarruel como una figura con peso político propio dejó de ser una simple especulación en Casa Rosada para transformarse en un dato estadístico concreto.

Según el último relevamiento de la consultora Opinaia, la presidenta del Senado sostiene una imagen positiva del 45%, ubicándose inmediatamente detrás del presidente Javier Milei, pero con una ventaja que podría capitalizar electoralmente al sostener un nivel de desconocimiento a nivel social sensiblemente mayor al del Presidente. 

Este fenómeno posiciona a Villarruel como una candidata natural con capacidad de autonomía, capaz de interpelar a un electorado que busca orden institucional y valores tradicionales sin el desgaste permanente que caracteriza a la Presidencia de la Nación

En este contexto, la posibilidad de una alianza con el ex presidente Mauricio Macri empieza a cobrar fuerza, sobre todo después de los constantes desencuentros entre el líder del Por y el jefe de Estado.

En un escenario de estas características, que tal como reveló Diario Mendoza Today comenzó a hacerse presente el año pasado, cada uno podría aportar una parte importante de cara al electorado, lo que desde Balcarce 50 genera preocupación.

Por un lado se encuentra el capital simbólico y la frescura política de Villarruel, y por el otro, el andamiaje estructural y la experiencia de gestión que el ex presidente retiene a través del PRO. 

No obstante, los números de la misma encuesta advierten sobre los riesgos de esta sociedad. Cabe señalar que Macri conserva un núcleo duro de apoyo cercano al 31%, pero su imagen negativa del 65% actúa como un techo que podría contaminar las posibles aspiraciones de la vicepresidenta. 

El gran interrogante que surge de este escenario es si una alianza entre Villarruel y Macri podría finalmente capitalizar el sufragio de los votantes de la centroderecha que no ven con buenos ojos la gestión de Milei y si ello alcanzaría para una posible victoria.

Lo que queda claro es que, ante la fragmentación de la oposición peronista y los altos niveles de rechazo de figuras como Máximo Kirchner o Sergio Massa, el crecimiento de Villarruel bajo el ala de una estructura macrista podría redibujar las fronteras del poder de cara a próximas elecciones.

Dicho sea de paso, Macri ya adelantó que el PRO iría con candidato propio a las próximas elecciones presidenciales. ¿Podría ser el próximo aspirante amarillo a la Casa Rosada una persona de la confianza de ambos? El escenario está abierto a esta posibilidad.

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