¿Debe temer la Argentina una escalada local por los ataques de EEUU e Israel a Irán?
Este sábado, el presidente Javier Milei decidió elevar el nivel de seguridad a ALTO en todo el territorio argentino ante los hechos de público conocimiento ocurridos en Medio Oriente, según informó oficialmente la Oficina del Presidente. “La Oficina del Presidente informa que el Presidente Javier G. Milei ha dispuesto elevar el nivel de seguridad a ALTO en …
Este sábado, el presidente Javier Milei decidió elevar el nivel de seguridad a ALTO en todo el territorio argentino ante los hechos de público conocimiento ocurridos en Medio Oriente, según informó oficialmente la Oficina del Presidente.
“La Oficina del Presidente informa que el Presidente Javier G. Milei ha dispuesto elevar el nivel de seguridad a ALTO en todo el territorio nacional argentino, en virtud de los hechos de público conocimiento acontecidos en el día de la fecha en Medio Oriente”, señaló el comunicado de marras.
La lectura más lineal diría que el Ejecutivo teme una escalada contra algún objetivo argentino, como ocurrió en 1992 y 1994 en el marco de los atentados en Buenos Aires. El primero a la embajada de Israel y el segundo a la sede de la AMIA.
Para llevar tranquilidad a propios y ajenos, podría decirse que ninguno de esos hechos fueron cometidos por Irán, ni tampoco por iraní alguno. Fueron mano de obra de Siria, y no implicaron una escalada de la pelea en Medio Oriente, sino un mensaje directo a Carlos Menem, que culminó con la muerte de su hijo en 1995.
Por caso, el 17 de marzo de 1992, cuando estalló la embajada de Israel por los aires, el entonces presidente dijo: “Esto me lo hicieron a mí”. Por si no fuera suficiente, añadió: “Les pido perdón”. ¿Por qué se disculparía Menem si no se tratara de un hecho dirigido a su persona?
La acusación contra Irán es parte de una fábula que motorizaron Estados Unidos e Israel, que carece de elemento de prueba alguno en todo el expediente judicial.
Por eso, ante los temores que surgen en estas horas, la única preocupación debe grativar en el alineamiento que el gobierno de Milei ostenta para con esos dos países. No obstante, no es la Argentina la única nación que muestra tal apoyo. Ergo, no habría de qué preocuparse. No al menos por ahora.


