Política, mentiras y video: Cornejo está convencido de que hay una conspiración en su contra
Alfredo Cornejo se mostró furioso. Indignado como pocas veces se lo vio en su vida. A punto tal que salió a vomitar su desagrado en sus propias redes sociales. Horas antes, un suspicaz grupo de cuentas de X se dedicó a viralizar un video que lo mostraba presuntamente en París en medio de las principales …
Alfredo Cornejo se mostró furioso. Indignado como pocas veces se lo vio en su vida. A punto tal que salió a vomitar su desagrado en sus propias redes sociales.
Horas antes, un suspicaz grupo de cuentas de X se dedicó a viralizar un video que lo mostraba presuntamente en París en medio de las principales discusiones políticas que envuelven a la provincia y el país.
“Se trata de una difamación basada en una fake news que busca instalar un hecho que nunca ocurrió. El video en cuestión fue grabado en Mendoza, en un espacio abierto y habilitado. No fue en París, como maliciosamente se intenta hacer creer. Es una mentira deliberada“, sostuvo el gobernador mendocino con un énfasis pocas veces visto.
Su enojo se vio motivado por el convencimiento de que alguien intentó “operarlo” para ridiculizarlo a nivel político. En tal sentido, Cornejo está convencido de que la cancelación de la venida de Javier Milei a Mendoza está enmarcada en la misma trama. A esta altura, es una obviedad decir que el mandatario provincial no cree en casualidades.
“Mi vida privada no es materia de operaciones ni de construcciones ficticias. Y frente a la mentira organizada, respondo por la vía institucional que corresponde, la Justicia”, avanzó Cornejo en su diatriba. Anticipando lo que haría luego: denunciar a aquellos que lo habrían calumniado.
Los señalados fueron expuestos por el mismísimo jefe de Estado en su cuenta de X: “Las publicaciones, en la plataforma Instagram, difundidas por las cuentas de Mandril mendocino, Orko polentero, Ojo con el pueblo y Bien Cuyano, constituyen una manipulación intencional de la información con el objetivo de confundir y dañar. No es un error, es una acción deliberada“.
Por si las moscas, Cornejo dejó una advertencia para quien intente en el futuro hacer algo similar: “No podemos naturalizar que en redes sociales se inventen hechos, se alteren contextos, se utilicen herramientas tecnológicas o de inteligencia artificial para fabricar noticias falsas sin consecuencias. Cuando la mentira busca afectar el honor, intimidar o distorsionar la conversación pública, debe haber responsabilidad”.
Si bien sus señalamientos se dirigieron en dirección de diversos usuarios de redes sociales, su encono principal se enfocó en el portal Bien Cuyano, respecto del cual viene amasando sospechas de diversa índole. Está convencido de que alguien de la política insufla monetariamente a aquel medio para destrozar su reputación a través de publicaciones “difamatorias”.
En su denuncia judicial, el gobernador asegura que Bien Cuyano “no utiliza el potencial y se refiere ineludiblemente a mi persona, haciendo referencia a mi investidura gubernamental y a un viaje oficial sustentado con recursos públicos”.
Al mismo respecto, sostiene: “Las noticias falsas y la información difamatoria, cuando involucra medios que se presentan como de prensa o comunicación, y alcanzan divulgación por las redes, que suponen alcances masivos indiscriminados y reproducción inmediata, además de causar daños irreparables a la reputación del afectado, lesiona bienes públicos. En este caso, dañando la investidura gubernamental y el principio de transparencia, al presuponer defraudaciones públicas, entre otros agravios, pudiendo generar inestabilidad política y social, además de afectar al ‘gobierno de Mendoza’ en su vinculación internacional”.
En algún punto, la última parte de la denuncia suena a exageración. ¿Realmente cree Cornejo que un simple video puede provocar inestabilidad política y social? ¿En serio supone que puede complicar la vinculación internacional del gobierno provincial?
Oportunamente la Justicia dará su veredicto y se verá si ello tiene sustento o no. Sí es atendible todo lo demás. La aparente calumnia e injuria. Delitos que carecen de penalidad sólo una oportuna multa dineraria.
Por caso, la calumnia, es la falsa imputación de un delito de orden público y prevé una multa de 3 mil a 30 mil pesos. A su vez, si el acusado se retracta la pena se extingue.
Ello a nivel Penal. A nivel Civil es un poco más complejo. Allí aparecen tipificaciones como el daño y/o el lucro cesante. Con penas bastante más elevadas.
No obstante, como se dijo, será la Justicia la que determine cómo sigue este culebrón. Puede incluso considerar que no hubo delito alguno. Pero es aventurado aseverarlo a esta altura.
Lo que sí es claro es que, pase lo que pase, tendrá fuerte gravitación a nivel político. Sobre todo en un año preelectoral como es este.
Lo que viene es lo ya consabido: operaciones de todo tipo, donde nadie zafará del enchastre que provocan las redes sociales. La degradación de la política en su estado más puro.


