De las elecciones municipales a las generales del 2027: la fuerte influencia de Casado en las estrategias políticas
Se puede afirmar que la política mendocina hace un tiempo viene atravesando una transformación que, entre otras cuestiones de relevancia, tiene a la vicegobernadora Hebe Casado como principal protagonista. A medida que las elecciones municipales desdobladas de medio término se acercan, la estructura tradicional del Frente Cambia Mendoza sigue sufriendo modificaciones y ya, claramente, no …
Se puede afirmar que la política mendocina hace un tiempo viene atravesando una transformación que, entre otras cuestiones de relevancia, tiene a la vicegobernadora Hebe Casado como principal protagonista.
A medida que las elecciones municipales desdobladas de medio término se acercan, la estructura tradicional del Frente Cambia Mendoza sigue sufriendo modificaciones y ya, claramente, no es lo que solía ser.
En tal sentido, Casado logró aglutinar bajo un mismo techo electoral a parte del PRO, la Unión Cívica Radical y a La Libertad Avanza; algo que a todas luces parecía imposible hace apenas dos años.
No es casual de hecho que Mendoza sea considerada como una suerte de laboratorio electoral bajo la lupa del análisis político de la Casa Rosada, desde donde observan los resultados de los movimientos de la política local, algo de lo que, en parte, también es protagonista el gobernador Alfredo Cornejo.
Ningún movimiento es casual, y este particularmente reviste de una relevancia sustancial teniendo en cuenta que el recorte de fondos nacionales perjudicó a la provincia en casi 20 mil millones de pesos.
Pero los fondos no es la única motivación, sino que este cambio en la estructura política del oficialismo responde además a la apuesta de una hegemonía ideológica con tintes en que ciertos puntos son similares.
Por caso, en San Rafael, tierra natal de la vicegobernadora, la presentación de la lista de unidad LLA-Cambia Mendoza representó un duro golpe para el peronismo de los hermanos Félix, que por primera vez enfrenta una fuerza de derecha unificada que disputa el poder territorial y cuestiona la existencia del modelo municipal a través de la elección de convencionales para la nueva Carta Orgánica.
Pero el de Casado no es un hecho casual, sino que se explica por su capacidad para actuar como un puente con el presidente Javier Milei mientras Cornejo naufraga en un mar de tensiones derivadas del recorte de fondos nacionales.
Básicamente, mientras el mandatario provincial se enfoca en el autofinanciamiento de Mendoza, Casado se encarga de la ingeniería política, buscando que la motosierra y la desregulación se traduzcan al plano local.
Parece menor, pero lo cierto es que esto permitió el avance de temas que fueron históricamente rechazados en Mendoza y ello queda expuesto por el blindaje a la ley del proyecto minero San Jorge, una medida que se alinea con la sed de dólares del Gobierno Nacional y que cuenta con el aval de los sectores libertarios que Casado integró al oficialismo.
No obstante, cabe destacar que este proceso de “libertarización” dejó cicatrices en el PRO mendocino, provocando una división donde los sectores que no se alinearon con la vicegobernadora quedaron aislados o absorbidos.
La efectividad de este sistema tuvo un primer escrutinio social durante las elecciones de octubre pasado y podrá medirse nuevamente en los comicios comunales que se celebrarán el próximo 22 de febrero.
Solo el tiempo dirá si el acercamiento del Gobierno mendocino con la Casa Rosada fue una buena estrategia a largo plazo y si las decisiones de Casado terminarán por beneficiar o perjudicar al oficialismo mendocino, sobre todo de cara a las elecciones generales del 2027, donde Luis Petri será el elegido del Gobierno de Milei para suceder a Cornejo mientras que en el plano provincial se analizan otras alternativas.


