Obra pública: el informe que ubica a Mendoza como una de las provincias que más aportes recibió de Nación
El 2025 fue un año que terminó con un notable crecimiento real de la obra pública. De acuerdo estadísticas oficiales, durante los últimos 12 meses, el Gobierno nacional destinó $1,08 billones, un monto superior los $712.663 millones de 2024. Mendoza continúa consolidándose como una de las provincias que más fondos recibe de Nación, a fin …
El 2025 fue un año que terminó con un notable crecimiento real de la obra pública. De acuerdo estadísticas oficiales, durante los últimos 12 meses, el Gobierno nacional destinó $1,08 billones, un monto superior los $712.663 millones de 2024.
Mendoza continúa consolidándose como una de las provincias que más fondos recibe de Nación, a fin de darle continuidad a diferentes obras públicas.
Si bien la inversión pública en infraestructura y equipamiento consolidó un nivel bajo en cuanto al Producto Bruto Interno (PBI), que en 2025 fue cercno al 0,125%, este sector exhibió guarismos que reflejan una recuperación notable.
Pese a esto, el aumento de la inversión pública no fue igual en todas las provincias. En 2025, hubo provincias que lograron revertir las cifras negativas de 2024, mientras que otras no pudieron.
Pese a que la ejecución directa del Gobierno nacional se cayó estrepitósamente, gracias a las partidas provincias y los proyectos interjurisdiccionales se registró un crecimiento notorio.
Santiago del Estero en lo más alto
El Norte Grande, sin lugar a dudas, fue la región más beneficiada en lo que respecta a inversión nacional en infraestructura y equipamiento.
Santiago del Estero, según los registros oficiales, tuvo un aumento interanual del 177%, consolidándose en lo más alto del ranking nacional. Más atrás terminaron Salta, con un incremento del 126% y Jujuy con un alza del 115%.
Provincias como Misiones, con el 68%, y Corrientes, con el 64%, también reflejaron un dinamismo superior al promedio nacional.
Además, es importante destacar el rubro interprovincial, que aumentó un 120% real. Esto explica una priorización de obras de conectividad o infraestructura energética que atraviesan diferentes jurisdicciones, en detrimento de proyectos puntuales para una determinada localidad.
En cuanto a Mendoza, según el gráfico que puede verse al pie, se aprecia que es una jurisdicción que se ubica entre las más “beneficiadas”, con aportes de Nación que llegaron a los $23.920.308.033.
Las provincias más perjudicada por el envío de fondos
Más allá de lo ocurrido con las jurisdicciones del norte argentino, hay retrocesos sin distinción por regiones. Santa Cruz es la provincia más golpeada, con una caída del 87% en la inversión real comparada con 2024. Le siguen San Luis, que tuvo un desplome del 49%; Catamarca, donde cayó el 40%; y Córdoba, que vio reducida su inversión en capital en un 34% real.
En lo que refiere a los distritos de mayor peso demográfico, la provincia de Buenos Aires tuvo un desempeño positivo con un alza del 45% real (totalizando $ 224.678 millones), consolidándose como el segundo mayor ejecutor luego de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en términos absolutos.
Por su parte, aunque CABA continúa siendo la jurisdicción con mayor volumen de inversión ($ 379.400 millones), reflejó un estancamiento técnico, con una variación real de tan solo el 1%, en línea con el promedio de inflación, lo que indica un mantenimiento del nivel de actividad sin expansión significativa.
CABA y la provincia de Buenos Aires acapararon el 56% de los recursos destinados a obra pública desde el Gobierno nacional. En el caso de Santiago del Estero, el incremento interanual del 177% en términos reales, que la posiciona a la cabeza del ranking nacional, tan solo representa el 2% de la inversión pública nacional en 2025.
En definitiva, el balance de 2025 reflejó que el sector de infraestructura que, lejos de paralizarse, creció un 7% por encima de la inflación. De todos modos, el impulsor de este despegue ya no es la obra pública nacional centralizada, sino una fuerte tracción de proyectos regionales, especialmente concentrada en el norte del país y en la provincia de Buenos Aires.


