¿Es cierto que Rodríguez Larreta y Massa trabajan en el armado de un frente anti-Milei?
Desde hace varios meses, un rumor comenzó a tomar protagonismo en la política porteña y refiere a la supuesta gestación de un frente de unidad entre Horacio Rodríguez Larreta y Sergio Massa con el objetivo de conformar un polo opositor al gobierno de Javier Milei. Esta versión, alimentada por la histórica relación personal que une …
Desde hace varios meses, un rumor comenzó a tomar protagonismo en la política porteña y refiere a la supuesta gestación de un frente de unidad entre Horacio Rodríguez Larreta y Sergio Massa con el objetivo de conformar un polo opositor al gobierno de Javier Milei.
Esta versión, alimentada por la histórica relación personal que une a ambos dirigentes y su compartida visión sobre la necesidad de acuerdos de centro, ganó tracción en redes sociales y debates políticos de cara a las elecciones del 2027.
Sin embargo, solo con analizar los movimientos de ambos dirigentes políticos basta para entender que esos rumores son, al menos por el momento, una construcción del imaginario colectivo que no tiene asidero real.
El escenario político muestra trayectorias que corren por carriles separados. Por un lado Horacio Rodríguez Larreta enfocó sus esfuerzos en la consolidación de su propio espacio, Volvamos Buenos Aires, tras la ruptura con la conducción del PRO de Mauricio Macri.
De hecho, en las elecciones legislativas de octubre pasado, Rodríguez Larreta optó por un armado estrictamente alineado con la Coalición Cívica buscando captar al votante moderado que rechaza tanto el estilo de la Libertad Avanza como el regreso del peronismo.
Por el contrario, Sergio Massa mantuvo su estructura dentro del esquema opositor peronista, incluso en los últimos cierres de listas, su Frente Renovador compartió espacio con sectores del kirchnerismo que el propio ex jefe de Gobierno porteño identifica como parte de los extremos que busca combatir.
Esta distancia pública es coherente con la postura que Larreta mantuvo desde el balotaje de 2023, cuando rechazó explícitamente cualquier posibilidad de integrar un gobierno con Massa, calificando esa opción como inviable para sus valores políticos.
No obstante, en el ecosistema de la política argentina, donde las alianzas suelen ser hijas de la necesidad más que de la convicción ideológica, las desmentidas de hoy nunca son definitivas.
Con un oficialismo que busca profundizar su hegemonía y una oposición que intenta terminar con las divisiones internas, los puentes personales entre ambos dirigentes siguen allí, intactos.
Por ello, si bien hoy no hay pruebas de un trabajo conjunto, en un ecosistema tan volátil y cambiante como el actual, ningún escenario puede descartarse de forma definitiva para el futuro cercano (o quizás no tan cercano).


