Tips para entender por qué es un hito el hospital público-privado de Luján de Cuyo
Esta semana, se dio un hito en la salud mendocina: el gobernador Alfredo Cornejo, junto al ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, confirmó que ya arranca la primera etapa del Hospital de Luján de Cuyo, que comenzará a atender desde el domingo 1 de febrero. Se trata de una obra histórica para el …
Esta semana, se dio un hito en la salud mendocina: el gobernador Alfredo Cornejo, junto al ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, confirmó que ya arranca la primera etapa del Hospital de Luján de Cuyo, que comenzará a atender desde el domingo 1 de febrero.
Se trata de una obra histórica para el departamento y, además, de un modelo inédito en el país: es un hospital público, pero con gestión privada, a cargo del GRUPO OLMOS, totalmente integrado al sistema de salud de la provincia.
El objetivo, según palabras del mandatario provincial, es dar más y mejores servicios, cuidando los recursos y siendo eficientes, especialmente en un contexto económico complejo.
En concreto, el Hospital de Luján de Cuyo funcionará bajo un esquema de complementación público-privada. Es decir: el hospital es público, está financiado y controlado por el Estado provincial, pero la administración diaria está a cargo de una empresa privada, que también realiza la inversión. La concesión es por 15 años y contempla una inversión de más de 5.100 millones de pesos por parte del GRUPO OLMOS.
“El Estado pone las reglas, controla y garantiza el acceso. El privado invierte, administra y optimiza recursos. Si funciona bien, demuestra que se pueden hacer reformas profundas con seriedad y responsabilidad”, insistió Cornejo en el acto de marras, donde estuvo presente Mendoza Today.
Allí mismo se explicó que la primera etapa se motorizará el próximo 1 de febrero cuando se habiliten los consultorios externos con turnos programados, en especialidades como: pediatría, neumología pediátrica, medicina familiar, clínica médica, ginecología, cardiología, urología, traumatología, entre otras.
La segunda etapa arrancará el 15 de febrero. A partir de ese día, habrá atención sin turno previo, de baja y media complejidad, de 8 a 20. Se atenderán consultas comunes como fiebre, problemas gastrointestinales, golpes leves o heridas.
Como sea, la ampliación total del hospital llevará unos 18 meses, tiempo en el que se sumarán quirófanos, internación, laboratorio, servicios de imágenes y nuevas especialidades, hasta completar el funcionamiento pleno.
Un modelo que existe en otras partes del mundo
Si bien el hospital de Luján es el primero del país en abrazar el modelo público-privado, en varios países de Europa existe una lógica similar. España, por caso, convive con distintas fórmulas de colaboración de ese tenor en la gestión de hospitales y servicios sanitarios, un modelo que combina eficiencia y ahorro potencial.
En aquel país, la sanidad es mayoritariamente pública, pero no toda es gestionada directamente por el Estado. Las comunidades autónomas —responsables de la organización sanitaria— desarrollaron distintos modelos que permiten la participación de empresas privadas en la construcción, financiación o gestión de hospitales, mientras la “titularidad” sigue siendo pública.
Este esquema no implica, al menos en teoría, una privatización de la atención médica. Los hospitales continúan atendiendo a pacientes del sistema público, sin cobro directo, y bajo las mismas carteras de servicios que los centros de gestión íntegramente estatal.
Los principales modelos de colaboración
Concesiones administrativasEl caso más conocido es el de las concesiones administrativas, popularizadas en la Comunidad Valenciana a partir de fines de los años noventa con el llamado modelo Alzira. En este esquema:
- Una empresa privada construye y gestiona el hospital.
- La administración pública paga un canon anual por cada habitante del área asignada.
- El centro atiende exclusivamente a pacientes del sistema público.
Este modelo se extendió a otras regiones, aunque lo hio con resultados dispares y fuerte debate político.
Hospitales de titularidad pública y gestión privadaOtro formato habitual es el de hospitales públicos cuya gestión fue externalizada mediante contratos con empresas privadas. En estos casos, el personal puede ser privado, pero el hospital forma parte de la red pública y se financia con fondos estatales.
Este tipo de gestión se utilizó especialmente en Madrid, donde varios hospitales construidos en la década de 2000 operaron bajo este esquema.
Colaboraciones para servicios específicosMás allá de la gestión integral, existen acuerdos público-privados para servicios concretos como diagnósticos por imagen, laboratorios, mantenimiento edilicio o tecnología sanitaria. Este es el formato más extendido.
Argumentos a favor del modelo
Los defensores de los hospitales público-privados sostienen que permiten:
- Acelerar la construcción de infraestructura sanitaria sin grandes desembolsos iniciales.
- Incorporar criterios de eficiencia y gestión empresarial.
- Reducir listas de espera y mejorar indicadores operativos.
- Trasladar parte de los riesgos financieros al sector privado.
Debe mencionarse, finalmente, que en contextos de restricciones presupuestarias estas fórmulas fueron presentadas como una herramienta pragmática para sostener la expansión del sistema.


