Crónicas Menducas: Rodolfo Braceli, un modelo de periodista y escritor
No recuerdo exactamente cuántos años hace que conozco a Rodolfo Braceli, pero son muchos. Compartimos trabajos, proyectos, ideas. Y sobre todo, compartimos algo más valioso: tertulias. Encuentros a veces frecuentes, otras más espaciados, siempre con un vino tinto por delante. En esas mesas se afianzó la amistad, pero también —y sobre todo— mi aprendizaje. Porque …
No recuerdo exactamente cuántos años hace que conozco a Rodolfo Braceli, pero son muchos. Compartimos trabajos, proyectos, ideas. Y sobre todo, compartimos algo más valioso: tertulias. Encuentros a veces frecuentes, otras más espaciados, siempre con un vino tinto por delante. En esas mesas se afianzó la amistad, pero también —y sobre todo— mi aprendizaje. Porque Braceli es, para quienes transitamos este oficio, un modelo.
Antes de cederle la palabra, vale un repaso por su hoja de vida.
Un recorrido imprescindible
Rodolfo Braceli nació en Luján de Cuyo, Mendoza, en 1940. Desde 1970 vive y trabaja en Buenos Aires. Ha escrito poesía, novela, relato, ensayo y teatro. Desde 2001 dicta el seminario Periodismo y Literatura / Secretos de profesión en universidades y escuelas de Comunicación Social.
En 1996 obtuvo el Premio Pléyade por una entrevista a Gabriel García Márquez.
Su primer libro, Pautas eneras, fue prohibido y quemado en Mendoza en 1962 por decisión del gobierno de facto.
Entre sus obras más destacadas figuran El último padre, La conversación de los cuerpos, La misa humana, Padres nuestros que están en los cielos / Borgesperón, Don Borges, saque su cuchillo porque he venido a matarlo, Argentinos en la cornisa, De fútbol somos, Escritores descalzos, Ciento un años de soledad y Querido enemigo, entre muchas otras.
Es autor de las biografías de Julio Bocca y Mercedes Sosa, escribió y dirigió la película Nicolino, Intocable Locche y recibió numerosos reconocimientos, entre ellos la Medalla del Bicentenario (2010). Fue declarado Ciudadano Ilustre de Mendoza (2001) y de Luján de Cuyo (2003).
Pero todo eso, siendo mucho, no alcanza para explicar quién es Braceli. Para eso, nada mejor que su propia voz.
Autorretrato (fragmentos)
“Si no hubiese sido por mis padres yo no hubiera nacido. Y si no hubiera sido por mí. Por mí, que quería ver cómo era afuera. Con los años aprendí que afuera es adentro. Ya era tarde.”
Braceli nació el 13 de octubre de 1940, “al oeste del paraíso”, como él mismo dice. Hijo de inmigrantes, de un padre autodidacta y una madre de sabiduría intuitiva, se reconoce como un amasijo de candor y malicia, de optimismo y pesimismo, de trabajo como mandato y como celebración.
“No consigo encontrar diferencia, para mí, entre respirar y escribir. Ya sé que no dejaré nunca de aprender, a respirar.”
Agnóstico los días pares, ateo los impares; argentino “sumamente argentino”, pero sin épicas vacías; descreído de dogmas, obsesionado con la palabra. Braceli escribe con el cuerpo, con la memoria, con la sangre.
Política, oficio y desencanto
Sin eufemismos, Braceli observa a las derechas y a las izquierdas argentinas con una lucidez incómoda:
“Las derechas usan a la democracia cuando hay democracia y a la dictadura cuando hay dictadura.
Las izquierdas tampoco descansan: se autodestruyen.”
No hay consigna, hay pensamiento. No hay estribillo, hay oficio.
La brindería (o el arte de celebrar)
En uno de sus seminarios, le preguntaron cómo se ganaría la vida si no fuera periodista ni escritor. Braceli respondió con una genialidad: abriría una brindería, un negocio donde se vendan brindis para toda ocasión.
Y entonces aparecieron los brindis. Al vino, a la dignidad, a la palabra, al error, a la piel, al pan, al amor, a los que no se rinden, a los borrados del mapa pero no de la memoria.
Brindis que son manifiestos.
Brindis que son literatura en estado puro.
Maradona, al estilo Braceli
Como cierre de esta crónica, hay que destacar que Braceli cumplió con algo que muchos le veníamos pidiendo desde hace años: escribir sobre Diego Maradona.
En 2025 publicó Había una vez Maradona – Ser el Diego inhumano (Ediciones Al Arco). No es un libro más sobre el Diez. Es Braceli hablando de Doña Tota, de Fiorito, de la pobreza, de un Dios celoso porque en la Tierra hay un pibe que juega a la pelota demasiado bien.
Tal vez la frase que mejor resuma ese libro no sea de Braceli, sino de Ariel Scher, quien escribe en el prólogo:
“Sepan disculpar una última vez, pero con Braceli y Maradona juntos, es afano”.
Y sí.
Es afano.
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Rodolfo Braceli: periodista, escritor y una referencia clave de la cultura argentina
Crónicas Menducas
Por Roberto Suárez
Mendoza Today
Rodolfo Braceli es mucho más que un escritor prolífico o un periodista reconocido: es una referencia ética, literaria y profesional para varias generaciones del periodismo argentino. A lo largo de más de cinco décadas de oficio, su obra y su pensamiento dejaron una marca profunda en la cultura nacional.
Hace 54 años que ejerzo el periodismo. En ese extenso recorrido tuve la fortuna de aprender de verdaderos maestros como Fabián Calle, Víctor Brizuela, Ulises Barrera, Ernesto Cherquis Bialo, Norma Sibila, Jorge Sosa y Rodolfo Braceli.
A él dedico estas Crónicas Menducas.
Rodolfo Braceli, un modelo de periodista
No recuerdo con exactitud cuándo conocí a Rodolfo Braceli, pero sí recuerdo cómo: trabajando, conversando, discutiendo ideas, compartiendo proyectos y largas tertulias con un vino tinto por delante. En esos encuentros se afianzó la amistad, pero sobre todo el aprendizaje. Porque Braceli enseña incluso cuando no se lo propone.
Su mirada crítica, su relación honesta con la palabra y su compromiso con el oficio lo convierten en un modelo para quienes transitamos el periodismo y la escritura.
Biografía de Rodolfo Braceli
Rodolfo Braceli nació en Luján de Cuyo, Mendoza, en 1940. Desde 1970 vive y trabaja en Buenos Aires. Ha desarrollado una obra amplia y diversa que incluye poesía, novela, relato, ensayo, teatro, periodismo y guion cinematográfico.
Desde 2001 dicta el seminario “Periodismo y Literatura / Secretos de profesión” en universidades y escuelas de Comunicación Social. En 1996 obtuvo el Premio Pléyade por una entrevista a Gabriel García Márquez.
Su primer libro, Pautas eneras (1962), fue prohibido y quemado en Mendoza por decisión del gobierno de facto, un hecho que marcó tempranamente su relación con el poder y la censura.
Obra destacada y reconocimientos
Entre los libros más importantes de Rodolfo Braceli se encuentran:
El último padre
La conversación de los cuerpos
La misa humana
Padres nuestros que están en los cielos / Borgesperón
Don Borges, saque su cuchillo porque he venido a matarlo
Argentinos en la cornisa
De fútbol somos
Escritores descalzos
Ciento un años de soledad
Querido enemigo
Es autor de las biografías de Julio Bocca y Mercedes Sosa, y escribió y dirigió la película Nicolino, Intocable Locche, dedicada al histórico boxeador mendocino.
En 2010 recibió la Medalla del Bicentenario otorgada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Fue declarado Ciudadano Ilustre de Mendoza en 2001 y Ciudadano Ilustre de Luján de Cuyo en 2003.
El pensamiento de Braceli: periodismo, política y palabra
Braceli nunca evitó la incomodidad. Su mirada sobre la política argentina, tanto de derechas como de izquierdas, es crítica y desprovista de consignas fáciles. Desconfía de los dogmas, de los discursos vacíos y de la confusión entre ideología y estribillo.
Para él, escribir no es un adorno ni una pose: es una forma de respirar. Y el periodismo, una responsabilidad frente a la realidad y la memoria.
La “brindería” y el arte de celebrar
En uno de sus seminarios, al preguntarle cómo se ganaría la vida si no fuera periodista ni escritor, Braceli respondió con humor y lucidez: abriría una brindería, un lugar donde se vendan brindis para toda ocasión.
De allí surgen textos memorables dedicados al vino, a la dignidad, a la palabra, al error, al amor, al trabajo y a quienes no se resignan. Brindis que funcionan como poemas, manifiestos y celebraciones de lo humano.
“Había una vez Maradona”: Braceli y Diego
En 2025, Rodolfo Braceli publicó Había una vez Maradona – Ser el Diego inhumano (Ediciones Al Arco). No es un libro más sobre Diego Armando Maradona. Es un testimonio distinto, íntimo y literario: habla de Doña Tota, de Fiorito, de la pobreza y de un Dios que se incomoda porque en la Tierra hay un pibe que juega a la pelota mejor que nadie.
El periodista Ariel Scher lo resume con una frase contundente en el prólogo:
“Sepan disculpar una última vez, pero con Braceli y Maradona juntos, es afano”.


