Internas y reencuentros: el PRO y LLA se pelean por el Gobierno porteño de cara al 2027
La Ciudad de Buenos Aires se transformó en el último tiempo en un tablero político donde se libera la batalla más cruda por el futuro del poder en Argentina, con cruces e internas de todo tipo. En tal sentido, la estrategia de la secretaria General de Presidencia Karina Milei entró en una fase diseñada para …
La Ciudad de Buenos Aires se transformó en el último tiempo en un tablero político donde se libera la batalla más cruda por el futuro del poder en Argentina, con cruces e internas de todo tipo.
En tal sentido, la estrategia de la secretaria General de Presidencia Karina Milei entró en una fase diseñada para enaltecer un liderazgo que busca la consolidación de un modelo explícitamente de origen llibertario.
Al elegir al hoy jefe de Gabiente Manuel Adorni como su estandarte en territorio porteño, la hermana del presidente Javier Milei no solo está promoviendo a un comunicador eficaz, sino que está enviando un mensaje letal a las estructuras tradicionales.
Según pudo saber Diario Mendoza Today, La Libertad Avanza no busca socios en la Capital, sino un sucesor propio, es decir, un gobierno porteño que responda a las bases del partido violeta.
Esta decisión exhibe un freno a las aspiraciones de la ex ministra de Seguridad Nacional y actual senadora Patricia Bullrich, quien continúa con su deseo de llegar a la presidencia y pretendía (y aún de hecho pretende) utilizar una gestión al frente del Gobierno porteño como catapulta para su campaña de cara al 2031.
“El Jefe” interpretó que el crecimiento de Bullrich representa un riesgo electoral para el partido, y por ello decidió ubicarla como presidenta del bloque en el Senado, un destino de prestigio pero que la despoja del control de la caja y la gestión territorial que ofrece la Jefatura de Gobierno.
Esta maniobra sobre Bullrich tuvo como inesperado efecto colateral el aceleramiento en el reordenamiento del partido amarillo. Ante la amenaza de una absorción total por parte del esquema de Karina Milei, el ex presidente Mauricio y el alcalde porteño Jorge Macri decidieron dejar de lado sus diferencias personales para priorizar la supervivencia del PRO.
Como bien dice el refrán, “no los une el amor, los une el espanto”. Mauricio Macri, recuperando su rol protagónico dentro del PRO, dio el visto bueno definitivo para que Jorge Macri encabece el proyecto de reelección en 2027.
De esta forma, analiza, garantizaría que el bastión que dio origen a su fuerza política no caiga en manos de un “outsider” bendecido por la Casa Rosada, en este caso, del ex vocero presidencial Manuel Adorni.
En tal contexto, el jefe de Gobierno porteño, fortalecido por este respaldo, comenzó a endurecer su discurso de autonomía, diferenciando la gestión eficiente de la Ciudad del recrudecimiento ideológico propuesto por el entorno presidencial.
El Jefe de Gobierno sabe que su supervivencia al frente de la Ciudad depende de marcar una frontera clara entre el acompañamiento de las reformas nacionales en el Congreso de la Nación, aunque impidiendo que Karina Milei lo desplace con un armado violeta puro.
En el mientras tanto, los recorridos de Adorni por las calles porteñas bajo la sombra protectora de Karina, buscan instalar la idea de que el ciclo del macrismo está agotado y que solo la estética libertaria puede garantizar una verdadera transformación.
Esta hiperactividad del jefe de Gabinete busca minar las bases de apoyo de Jorge Macri, intentando capitalizar el electorado que alguna vez fue del PRO pero que hoy demanda un enfrentamiento más frontal con las estructuras políticas del pasado.
Es decir, Karina Milei apuesta a que una victoria de Adorni sobre el PRO deje a Jorge Macri sin margen de maniobra para su reelección, mientras que los Macri confían en que la identidad porteña logre frenar el avance de La Libertad Avanza.
En este fuego cruzado, Patricia Bullrich quedó en una posición de vulnerabilidad inédita. Rechazada por los Macri por su falta de lealtad y limitada por una Karina Milei que la valora como funcionaria pero la teme como líder política.


