Crimen de Margarita Gutiérrez en Junín: apuntan a que el hijo la mató para quedarse con la casa
La investigación judicial en torno al crimen de Margarita Iris Gutiérrez, la docente jubilada cuyo cuerpo fue encontrado calcinado en su vivienda del departamento de Junín, se concentró firmemente en la hipótesis de un matricidio motivado por una feroz disputa económica. La investigación puso bajo la mira al hijo mayor de la víctima, David Enrique …
La investigación judicial en torno al crimen de Margarita Iris Gutiérrez, la docente jubilada cuyo cuerpo fue encontrado calcinado en su vivienda del departamento de Junín, se concentró firmemente en la hipótesis de un matricidio motivado por una feroz disputa económica.
La investigación puso bajo la mira al hijo mayor de la víctima, David Enrique Demaldé, tras identificar que la ambición por la herencia familiar se erigió como el detonante principal que impulsó la comisión del brutal asesinato.
De acuerdo con las pruebas incorporadas al expediente, la familia se encontraba en pleno trámite de sucesión tras la separación de la víctima de su esposo, un conocido empresario de la zona. La vivienda donde ocurrió el trágico hecho representaba el bien patrimonial de mayor valor en la disputa legal, una situación que generó un interés desmedido en el acusado y provocó reiterados enfrentamientos por el control de las propiedades, según confirmaron los propios hermanos del imputado ante las autoridades judiciales.
Detrás de este móvil estrictamente financiero, los investigadores descubrieron un trasfondo psicológico complejo y un vínculo severamente deteriorado desde hacía años: los testimonios vecinales y familiares coincidieron en que los reclamos económicos del sospechoso eran constantes y se tornaban violentos, un escenario que se vio fuertemente agravado por los severos problemas de adicción a las estupefacientes que padecía el hombre de profesión psicólogo, quien actualmente se encuentra alojado en un penal provincial.
La frialdad del imputado durante las horas posteriores al hallazgo del cadáver calcinado terminó de consolidar la línea investigativa sobre su motivación criminal. Mientras los demás integrantes de la familia manifestaban una profunda consternación por la muerte de la docente, el presunto asesino no exhibió afectación emocional alguna en la escena del crimen, una actitud desapegada que los pesquisas vincularon con el resentimiento acumulado y el deseo de dar por terminada la disputa por los bienes.
Finalmente, el registro de las cámaras de seguridad de la zona y las pericias médicas sobre el cuerpo del sospechoso aportaron los indicios materiales que completaron el cuadro criminal.
Además, los médicos detectaron lesiones y quemaduras en las manos de Demaldé que resultan compatibles con los intentos de la víctima por defenderse de la agresión y con el posterior uso de fuego para ocultar el hecho, lo que reforzó la teoría de que el acusado actuó con total determinación para matar a su madre y quedarse con el patrimonio en juego.


