Un operativo de emergencia busca dar con un argentino desaparecido en el volcán Llaima de Chile

Las autoridades chilenas iniciaron una intensa búsqueda para localizar a Javier Ignacio Álvarez, un turista argentino de 48 años que desapareció mientras intentaba ascender al volcán Llaima, ubicado en la Región de La Araucanía (Chile). El hombre, oriundo de la localidad neuquina de Caviahue, perdió contacto el pasado miércoles tras partir desde el refugio Nevados …

Las autoridades chilenas iniciaron una intensa búsqueda para localizar a Javier Ignacio Álvarez, un turista argentino de 48 años que desapareció mientras intentaba ascender al volcán Llaima, ubicado en la Región de La Araucanía (Chile).

El hombre, oriundo de la localidad neuquina de Caviahue, perdió contacto el pasado miércoles tras partir desde el refugio Nevados de Vilcún con el objetivo de alcanzar la cumbre, lo que motivó la denuncia inmediata por parte de su pareja.

El Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Carabineros encabezó el despliegue en la zona, utilizando drones y patrullas terrestres para rastrear los diversos sectores del macizo. Sin embargo, las tareas de rescate enfrentaron serias dificultades debido a la presencia de “viento blanco”, un fenómeno meteorológico que redujo drásticamente la visibilidad y obligó a suspender las actividades de manera momentánea para resguardar la integridad de los efectivos.

El terreno presentó condiciones de extrema peligrosidad para los rescatistas, quienes debieron avanzar con cautela ante la presencia de grietas ocultas bajo la nieve y superficies inestables. A este escenario se sumaron temperaturas bajo cero y la llegada de un frente frío con pronóstico de lluvias, factores que complicaron la logística del operativo y limitaron los tiempos de acción efectiva en la montaña durante las últimas horas.

Uno de los mayores obstáculos para la planificación del rastreo fue la falta de un registro formal de ingreso por parte del excursionista al iniciar su travesía, lo que impidió que las autoridades determinaran con precisión la ruta elegida por Álvarez. Ante esta situación, tuvieron que ampliar el radio de búsqueda hacia distintas laderas del volcán para cubrir todas las trayectorias posibles.

Pese a que el hombre contaba con experiencia profesional como guía de montaña, su equipamiento al momento de la desaparición era limitado, constando únicamente de una mochila con agua, dos alfajores y vestimenta técnica básica.

La comunidad de montaña y los equipos de emergencia mantuvieron la alerta máxima a la espera de una mejora en el clima que permitiera intensificar las maniobras de localización en las cotas más altas del volcán.

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