León XIV reclamó erradicar la violencia contra la mujer y el cese de las bombas en Oriente Medio
El papa León XIV expresó este domingo su solidaridad y sus oraciones a todas las mujeres que sufren diversas formas de violencia durante el rezo del Ángelus. Desde la ventana del Palacio Apostólico, el pontífice renovó el compromiso de la Iglesia por el reconocimiento de la igualdad y lamentó que el género femenino sea blanco …
El papa León XIV expresó este domingo su solidaridad y sus oraciones a todas las mujeres que sufren diversas formas de violencia durante el rezo del Ángelus.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, el pontífice renovó el compromiso de la Iglesia por el reconocimiento de la igualdad y lamentó que el género femenino sea blanco de ataques sistemáticos. “Lamentablemente, muchas mujeres siguen siendo discriminadas desde la infancia y sufren diversas formas de violencia”, manifestó ante la multitud presente en la plaza de San Pedro.
A través de una carta publicada en la revista “Plaza de San Pedro”, el Santo Padre respondió a las inquietudes sobre la violencia de género y subrayó que estas agresiones suelen responder a una mentalidad de dominación. En su escrito, León XIV instó a las autoridades a “implementar proyectos específicos para prevenir y erradicar la violencia contra la mujer”, enfatizando que el camino hacia el cambio debe iniciarse “por la educación de los jóvenes”. Asimismo, pidió que no se minimicen los actos violentos ni se tema denunciar los climas que atenúan las responsabilidades.
En el mismo mensaje, el Papa dedicó un espacio crítico a la compleja situación geopolítica actual, exigiendo que cesen los ataques en Oriente Medio ante el riesgo de que el conflicto alcance al Líbano. Con evidente preocupación por los reportes que llegaron desde Irán, León XIV pidió que se abandone la vía militar para escuchar a los pueblos afectados. “Que cese el estruendo de las bombas, que callen las armas y se abra un espacio de diálogo en el que se pueda escuchar la voz de los pueblos”, sentenció el pontífice.
La máxima autoridad de la Iglesia católica fue categórica al pedir que no se subestime ningún acto de agresión ni se permita la justificación social de los mismos. El Santo Padre remarcó que la labor de prevención resultó fundamental para transformar las estructuras que perpetúan la desigualdad. Por ello, encomendó su súplica a la Virgen María, buscando guiar a las sociedades hacia una cultura del respeto mutuo que elimine definitivamente el flagelo de la discriminación por motivos de género.
Finalmente, el pontífice cerró su intervención dominical con un llamado a la reconciliación y la esperanza para las naciones en guerra. “Que cese el estruendo de las bombas, que callen las armas y se abra un espacio de diálogo en el que se pueda escuchar la voz de los pueblos”, sentenció.


